Sánchez, de espaldas al Parlamento y frente a los jueces

Publicado: 02 ene 2026 - 04:40

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Cuál es la analogía de un Estado en que desde el poder ejecutivo se ataca y descalifica a los jueces, empezando por el Tribunal Supremo, y que al fallarle sus aliados (con los que se dijo que nunca se pactaría, por principios) se proclama tranquilamente que, en lugar de convocar elecciones, se va a gobernar lo que queda de legislatura al margen del Parlamento”? ¿Es que han convertido a España en un Estado fallido o va camino de serlo? Uno de sus síntomas es el deterioro y el enfrentamiento entre sus dos poderes que lo constituyen o cuando es incapaz de aplicar la ley y la seguridad de los ciudadanos, especialmente afectada en algunos lugares de España (donde la delincuencia de origen extranjero supera a la nacional) o de controlar sus fronteras, o se ceden competencias exclusivas del Estado, impuestas por partidos que se declaren independentistas y que estiman que cada cosa que dictan a este Gobierno es un paso más hacia su independencia de sus territorios de origen como acaba de proclamar Miriam Nogueras.

Es de imaginar que, cuando los historiadores del futuro analicen las causas de las agitadas controversias de la España de nuestros días habrán de anotar que el responsable del inicio de la “desconstrucción” de aquella nación “discutida y discutible”, es José Luis Rodríguez Zapatero. Caso que, sin embargo, exigía aplicar reglas asimétricas con respecto a otros territorios del Estado, como ha hecho Sánchez, porque Cataluña sí que es una nación indiscutible. A estas alturas, si es que cabe, sigue siendo urgente recuperar el espíritu de la Transición, hoy tan denostada y calificada por los socios que mal que bien sostienen a Sánchez como “Régimen del 78”, perversa forma de decir que fue la mera continuación del franquismo y califica a los españoles como unionistas o independentistas. Y en medio de ese clima, surgen posiciones extremas por los dos lados, con discursos agresivos y gestos propios de tiempos que creímos superados. Si al frente de los partidos, de todos los partidos, hubiera hombres y mujeres de otro talante y cultura política, sería posible que, por lo menos, se pusieran de acuerdo en las reglas y práctica de un juego limpio y respeto.

Leguina retrató la ambición desmedida del actual secretario general del que fuera su partido y su absoluta falta de escrúpulos en todos los sentidos. El viejo socialista, expulsado en diciembre de 2022, por medio de un burofax, al día siguiendo manifestó para la historia: “el PSOE tendrá remedio cuando Pedro Sánchez se vaya”. Este partido vive una de las peores crisis de su historia. También conviene al interés de España su saneamiento en la línea que propone el ex ministro Jordi Sevilla. Pero pese al creciente escándalo que afecta a los cimientos de su propio partido, con una legislatura minada, Sánchez elude la única salida digna, devolver la voz a los españoles para que resuelvan lo que él es incapaz de resolver. Y cabe recordar que llegó a sostener que "un Gobierno sin Presupuestos es tan útil como un coche sin gasolina. Un Gobierno que no tiene Presupuestos es un Gobierno que no puede gobernar, porque no puede hacer nada. Sin Presupuestos no hay nada que gobernar", decía, instando a Rajoy a dimitir.

Pedro Sánchez sigue, pero no porque comience un tiempo nuevo. Lo de tomar medidas contra la corrupción suena bien, aunque uno se pregunta por qué no se tomaron antes y sobre todo que quien por su cargo debería ser uno de los hombres mejor informados de España nunca llegar a tener noticia o sospechar las andanzas sucesivas, de sus dos hombres de máxima confianza y sus servidores. La portavoz de Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua, instó a Sánchez, a “romper» con el régimen de 1978 para avanzar hacia «la democratización del Estado español”. También es curioso que tras siete años en la Moncloa Sánchez llega a decir que no tuvo tiempo para resolver uno de los más graves problemas de nuestros días, que genera conflictos sociales y tensiones crecientes, el de la vivienda. Por lo visto, la culpa es de las comunidades autónomas, pero, ¿de cuáles, las que también gobernaba su partido?

Y aparte de todo el cuadro, hay una evidencia desoladora en ese sentido de lo que ocurre en España con respecto al enfrentamiento entre el Gobierno y el Poder Judicial. El informe sobre el Estado de derecho publicado en julio de 2025 fue muy explícito. Por segundo año consecutivo, la Comisión Europea expresó su “preocupación» por la «presión indebida” de cargos políticos sobre los jueces y alertó del riesgo de que las declaraciones vertidas desde el Ejecutivo afecten a la confianza que la opinión pública tiene en la independencia judicial. Las tensiones entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el mundo judicial han sido una constante en la legislatura.

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