Nemesio Rodríguez Lois
¿Pedirá Felipe VI perdón a paraguayos, argentinos y brasileños?
Me disponía a escribir lamentando que la cacareada y deseada autopista marítima empezara a tener tintes de cuento de las mil y una noches protagonizado por el malvado Jafet y sin que diese señales de vida el bondadoso Amed, cuando se destapa la botella y el liberado genio anuncia la inminente entrada en servicio de la ansiada autopista. La vital importancia de esta vía de comunicación no permitía tratarla como un cuento para niños y por eso los ciudadanos entre los que me encuentro- no acertábamos a comprender el casi absoluto silencio que se cernía sobre este ambicioso proyecto nacido al unísono con el de Gijón que ya funciona desde hace varios meses. y que nos hacía pensar que queríamos dar carta de naturaleza al parentesco que popularmente se adjudica a gallegos y asturianos y estábamos dispuestos a hacer el primo.
El pesimismo se justificaba porque ejemplarizando la ley de Murphy ya llovía sobre mojado como sucedió con Ikea que acabó abortando el aterrizaje en nuestra zona para retomar el vuelo hacia el norte. En este sentido hay que sentir una sana envidia de La Coruña que a base de unidad de criterios y colaboración generalizada va consiguiendo logros que incluso, a veces, parecen inexplicables. Concretamente, cuando El Corte Inglés se dispuso a instalarse en Galicia realizó un magnifico y profundo estudio de toda la región y objetivamente desembarco en Vigo Bastantes años más tarde se estableció también en la ciudad herculina y poco después,¡oh sorpresa!, allí se estableció la central de estos almacenes para la distribución en toda Galicia.. Como diría el muñeco Macario, me lo expliquen.
Que la jugada se repita con desafortunada frecuencia no es, por supuesto, achacable a un esotérico mal fario, sino a la insensata e irresponsable actitud de algunos estamentos que priorizando sus intereses particulares o sus posicionamientos políticos ignoran que la unión hace la fuerza necesaria para alcanzar el éxito. Conocí a un consejero que solía llegar tarde a las reuniones del Consejo de Administración y tan pronto ocupaba su sillón advertía al secretario que hiciese constar en acta su voto negativo a los acuerdos que se hubieran tomado antes de su llegada. Ya sé que resulta caricaturesco, pero no debe olvidarse que normalmente la caricatura define mejor que la fotografía.
En este momento hay que cambiar el chip y al despedir la utopía saludar alborozadamente a esta autopista del mar que siendo vital para el desarrollo de nuestra zona empezó a tener contenido oficial a principios del 2009, cuado en París se facilitó un comunicado haciendo referencia a las previstas autopistas marítimas y señalando concretamente el itinerario Vigo-Nantes-Le Havre, con posible ampliación hacia el sur para conectar con el puerto de Algeciras. Nadie duda de que su implantación nos situará con caracteres destacados en el mapa mundial de las comunicaciones por mar, propiciando un efecto dominó para el incremento del tráfico de nuestro puerto y para la implantación de industrias en su zona de influencia. Tampoco debe ignorarse su contribución al abaratamiento de costes, descongestión de carreteras y moderación de la contaminación. Con este logro Corina Porro, que ha realizado una pausible actuación en el puerto, pone la guinda a su acertada gestión antes de que su candidatura a la Alcaldía determine su cese como Presidenta de la Autoridad Portuaria.
Yo hago votos para que este éxito sea aleccionador y nos haga comprender que es exigible actuar como los tres mosqueteros, todos para uno y todos a una como en Fuenteovejuna, sin que la oposición se empeñe en medir los propios éxitos por los fracasos del rival y entienda que se ganan más simpatías colaborando que torpedeando algo que es cosa de todos, porque también el éxito será de todos. ¡Salve autopista! Y enhorabuena a Vigo.
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