Ribeira Sacra: oportunidad histórica para Galicia

Publicado: 01 jun 2026 - 03:00
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La candidatura del “Paisaje Cultural del Agua de la Ribeira Sacra” a Patrimonio Mundial de la UNESCO no es únicamente una buena noticia para Galicia; es, sobre todo, una oportunidad histórica para la provincia de Ourense. Una oportunidad para situar definitivamente al interior gallego en el mapa internacional de la excelencia paisajística, patrimonial y turística. Y también una ocasión para reivindicar, de una vez por todas, el enorme potencial económico y social de una tierra que durante décadas ha sufrido la despoblación y la falta de una estrategia ambiciosa de desarrollo.

La Ribeira Sacra no necesita artificios. Su fuerza reside en la autenticidad de un territorio único, modelado durante siglos por el agua, el viñedo, la piedra y el esfuerzo humano. Pocos lugares en Europa reúnen una combinación tan poderosa de paisaje, patrimonio histórico, riqueza natural y memoria cultural. Desde los cañones del Sil y del Miño hasta sus monasterios y pazos, la Ribeira Sacra representa una forma de entender el territorio que hoy el mundo valora más que nunca: sostenibilidad, identidad y equilibrio entre naturaleza y actividad humana.

Entrar en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO no es solo un sello cultural; es una palanca de transformación territorial. Significa atraer inversión, turismo de calidad, actividad económica y nuevas oportunidades para fijar población en el rural. Significa competir en igualdad de condiciones con otros grandes destinos europeos que han sabido convertir su patrimonio en motor de prosperidad. Ourense necesita entender que la Ribeira Sacra es su principal marca internacional. El valor más potente del interior de la provincia. Y, precisamente por ello, todas las administraciones deberían concentrar esfuerzos y recursos en torno a este eje estratégico. No basta con celebrar la candidatura; es imprescindible acompañarla de políticas públicas valientes y eficaces.La defensa del paisaje debe ir de la mano del desarrollo rural sostenible. Y eso exige impulsar proyectos capaces de afrontar el gran desafío demográfico que amenaza a buena parte de la provincia. Rehabilitar viviendas abandonadas, revitalizar inmuebles históricos, favorecer nuevos usos productivos y facilitar el asentamiento de familias y emprendedores debe convertirse en una prioridad transversal de todas las administraciones.

Pero además, el rural del siglo XXI necesita innovación y digitalización. La Ribeira Sacra no puede limitarse a ser un escaparate turístico de fin de semana; debe aspirar a convertirse en un territorio inteligente, competitivo y conectado. Los llamados “pueblos inteligentes” son ya una realidad en muchas regiones europeas, y Ourense no puede quedarse atrás. Hace falta cobertura digital, servicios públicos modernos, incentivos al emprendimiento y apoyo real al autoempleo para que vivir y trabajar en el rural deje de ser una heroicidad.

Los datos evidencian que existe un creciente interés por la Ribeira Sacra. En los últimos años se ha producido un aumento exponencial de adquisiciones, reformas y rehabilitaciones de viviendas, especialmente en municipios como O Pereiro de Aguiar, recientemente incorporado al territorio de la Ribeira Sacra. El fenómeno alcanza cifras históricas en numerosos ayuntamientos de la zona y demuestra que existe un mercado emergente vinculado al turismo sostenible, la recuperación patrimonial y la inversión residencial.

A ello se suma el enorme atractivo de los pazos gallegos de la Ribeira Sacra, hoy entre los inmuebles históricos más demandados tanto en Ourense como en Lugo. Existe una clara percepción exterior de valor. Lo que durante años muchos consideraron periferia hoy empieza a verse como exclusividad, autenticidad y calidad de vida.Sin embargo, todo este potencial puede frustrarse si las administraciones no reaccionan a tiempo. La lentitud burocrática y los interminables plazos urbanísticos se han convertido en uno de los principales enemigos del desarrollo de la provincia. Los ayuntamientos ya están soportando un volumen creciente de expedientes urbanísticos, y esa presión irá en aumento si la candidatura de la UNESCO culmina con éxito. Por ello resulta imprescindible agilizar los procesos de planificación y concesión de licencias de rehabilitación y reforma. La administración no puede convertirse en un muro que bloquee oportunidades económicas y empleo.

La Ribeira Sacra no puede seguir siendo contemplada únicamente como un tesoro paisajístico. Debe convertirse en el gran proyecto estratégico de Ourense para los próximos años. Una apuesta decidida por el rural, por el patrimonio y por un modelo económico sostenible que permita transformar la provincia desde sus propias fortalezas.

El mundo ya ha empezado a mirar hacia la Ribeira Sacra. Ahora falta que nosotros mismos creamos, de una vez, en todo lo que Ourense puede llegar a ser.

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