Resignación Premium

Publicado: 09 sep 2026 - 03:00
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Opinión. | Atlántico

Hay una nueva ideología en España. No es de izquierdas ni de derechas. Es la resignación. Y tiene más militantes que todos los partidos juntos. Es el votante que ya no discute de política porque está agotado. El último Edelman Trust Barometer 2026, presentado en enero, nos hacía la radiografía. El 75% de los españoles desconfía de quien piensa distinto a él. El 70% del país cree que los líderes nos mienten deliberadamente. La confianza en el Gobierno suspende y en la nota media de confianza en todas las instituciones -empresas, gobierno, medios, ONGs- aprobamos por los pelos gracias a que confiamos en nuestro jefe directo. Lo más grave no es la desconfianza sino la resignación. Antes el ciudadano pensaba que el presidente mentía y se indignaba. Ahora se encoge de hombros. Esa es la nueva resignación.

Según el CIS de 2025-2026, más de la mitad de los españoles se siente poco o nada satisfecho con cómo funciona la democracia. El 30,8% cuando le preguntan a quién quiere de presidente contesta "a ninguno". El Partido de Ninguno es el primer partido de España y según el CIS de Calidad de la Democracia, el 30,6% da un cero pelado de confianza al Gobierno central.

Se ven a menudo los resignados. Está el del telediario. El que ve la rueda de prensa del presidente y dice la frase nacional: "Bah, son todos iguales. ¿Qué le vamos a hacer?" Es el ciudadano que detecta la mentira, pero ha decidido que le sale más barato asumirla que combatirla. Ha convertido la mentira presidencial en meteorología, molesta; pero no se puede cambiar.

Al Resignado de la Empresa. Autónomo. Le suben una cuota, le cambian una ley, le prometen una ayuda que nunca llega. Sabe que le están engañando. Este no es el resignado de "todos son iguales". Es el que está convencido de que le engañan, tiene pruebas con el BOE y la hemeroteca, pero ha decidido que protestar no sirve para nada. Antes iba a la manifestación. Ahora dice: "A trabajar, que si me paro me hunden". Es el 57% que ya no quiere ascender. No es que no tenga ambición. Es que ha hecho cuentas y la ambición le cuesta un disgusto y una inspección.

El Resignado Silencioso, es el más peligroso. No va a manifestaciones. No escribe en X. No discute. Sabe que hay mentiras, bulos, medias verdades, pero ha decidido blindarse. El informe de 2026 lo llama "insularidad", Se mete en la burbuja con los suyos, no escucha al otro, y que el país se apañe. El 75% de España ya vive así. No es que esté en contra del engaño. Es que está en contra y, a la vez, ha decidido convivir con él como quien convive con una gotera.

Y está el Resignado Joven. Dos carreras. Ve cómo le explican que todo va fenomenal mientras él comparte piso de 40 metros con otros dos. No se cree nada. Pero tampoco vota. Es el abstencionista por agotamiento informativo. El que ha decidido que su forma de protesta es no escuchar.

Nos han enseñado a ser muy listos detectando el engaño y muy vagos combatiéndolo. Somos el país que más sabe que le mienten y menos hace al respecto.

Con ese panorama, lo lógico sería una revolución. Pues no. Lo que hay es resignación premium. Nos hemos convertido en expertos en detectar el engaño y en novatos en reaccionar a él. Sabemos que nos mienten, lo comentamos por WhatsApp con tres emoticonos de indignación, y a los cinco minutos seguimos como si nada. Eso no es madurez democrática. Es resignación con wifi. Y la resignación, a diferencia de la paciencia, no es una virtud. Es dejar tu sitio libre para que otro decida por ti.

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