Reincidentes

Publicado: 04 jun 2026 - 03:30
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Opinión. | Atlántico

Una de las facetas que más asombro causa al personal es la reincidencia en la corrupción de la clase política. La ejemplaridad de ver entrar en la cárcel a Barcenas, a Rodrigo Rato, Ábalos o Cerdán no provoca temor. O es que el ansia de dinero fácil hace perder valor al refrán de "cuando las barbas de tu vecino..." En concreto, en el auto del juez Pedraz sobre el Caso Leire, vuelve a parecer como imputado Gaspar Zarrías. El que fuera el consejero con mayor poder en la Junta de Andalucia durante la ominosa etapa de los ERE y condenado a nueve años de inhabilitación, ha descubierto la UCO que guardaba en su casa veinte mil euros. Fue el pasado veintisiete de mayo y los fajos de billetes estaban en una bolsa en un baúl del salón. Como coincide con los pagos del Caso Leire que consistía en entorpecer las causas judiciales que implicaban a miembros del Gobierno, huele muy mal.

De momento, Pedraz ha imputado a Leire, a Santos Cerdán, a Gaspar Zarrías, al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, a la gestora del PSOE, Ana María Fuentes y al empresario Antxon Alonso. El PSOE, que guarda silencio, de momento, se ha precipitado a corregir el importe que pagó a Leire Diez por labores de comunicación. Declaró que quince mil y ahora lo sube a cuarenta y cinco mil. Y mientras se siguen incautando móviles de cargos cercanos a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez asegura que va a mantener su hoja de ruta hasta 2027 y más allá. Además de acusar a la oposición de intentar derribar al Ejecutivo con "malas artes". El problema de las cloacas es que nadie quiere pagar el pato cuando las cosas salen mal y los procesamientos provocan que los acusados empiecen a cantar y señalar al de arriba. Y en el caso Leire, como en el caso Koldo, hay demasiados implicados como para que la bosta no acabe saliendo a la luz. Pero, de momento, Sánchez está tranquilo. Sabe que el ímpetu de Feijóo por presentar una moción de censura se diluye. La exigencia de Junts de que acuda a Waterloo a negociar el apoyo con Puigdemont es irrealizable.

Así que habrá que esperar a que las imputaciones de Zapatero, su mujer Begoña Gomez o su hermano, cuyo juicio se está celebrando estos días en Badajoz, no saquen a la luz lo que ya sería imposible de superar. Pero, si la legislatura se prolonga hasta 2027, el futuro de las siglas socialistas puede ser demoledor. Va a ser muy, muy difícil rehacer Ferraz de abajo a arriba.

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