La red "Pegasus" y el victimismo independentista

Publicado: 07 may 2022 - 03:21

El asunto este del espionaje, la red Pegasus, el alcance, origen y responsabilidad de sus actividades, sus efectos y el aprovechamiento victimista que hace del mismo el independentismo catalán, al que el episodio le viene como anillo al dedo, es un caso poliédrico con varios frentes abiertos. Llama la atención que nadie haya aludido a los antecedentes y perdurabilidad de otros casos anteriores y presentes el empleo de herramientas tecnológicas para el espionaje político y, sobre todo, industrial, me refiero a la red Echelon.

Pero la serie de circunstancias que se dan en este caso lo hacen especialmente grave y original. Desde algunos sectores interesados se está disparando por elevación contra lo que en un Estado moderno es, en este sentido, normal; es decir, que existan mecanismos de investigación y defensa de ese mismo Estado a través de medios adecuados, otra cosa es que se haga uso indebido de los mismos, cosa igualmente frecuente. De todos modos, otra vez, como ya ocurriera en el caso de las invasiones marroquíes, organizadas por su Gobierno, a Ceuta y Melilla, el CNI ha quedado en evidencia de que precisa tomarse más en serio sus funciones.

Hay que ser muy ingenuo para creer que la el programa Pegasus, creado en el país que dispone de los mejores y más eficientes servicios secretos del mundo iba a ser usado únicamente por los Estados para perseguir a terroristas y criminales, y no ser empleado, como fue, por los diversos servicios para espiar a los gobernantes o dirigentes de los países con los que se puedan mantener contenciosos diversos, por cuanto la información es esencial. El problema no es que estos medios existan, que existen y existirán, sino que no se disponga de los medios adecuados para interceptarlos.

En nuestro caso, aparte del aprovechamiento que del asunto hacen los consocios del Gobierno del Doctor Sánchez, a los que, como queda dicho les viene de perilla mismo, el conocimiento de que fueron espiados el presidente del Gobierno y la titular de Defensa da un contenido especial al episodio, especialmente cuando trasciende que ambos fueron espiados coincidiendo con tensiones con Marruecos, crisis migratoria e indultos. De ahí que cabe preguntarse a quién podía beneficiar en esos momentos saber los pasos del Gobierno español, y el propio portavoz de Esquerra Republicana, Rufián, se atreve a apuntar a Marruecos. Justo el país más beneficiado por el viraje de nuestra política tradicional con relación al Sahara, asunto del que nos enteramos los españoles gracias a una nota de su Casa Real.

Pegasus funciona desde 2015 como mecanismo de espionaje de difícil control, usado tanto en el ámbito político como en el industrial, cosa que ya hace la red Echelon. Hace ahora veinte años, los europeos nos enteramos de que de que todo correo electrónico y las comunicaciones realizadas por teléfono y fax podían interceptadas de forma rutinaria por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, transmitiéndose estas informaciones por satélite donde se procesan, Los objetivos de vigilancia eran seleccionados por las agencias de inteligencia participantes, de las cuales sólo una de ellas era europea, en principio para detectar a terroristas potenciales, sólo que el hecho es que en esos mensajes se contiene mucha información de carácter económico. Con cierto sentido del humor, típicamente británico, se supo que la premier Margaret Thatcher llegó a espiar a sus propios compañeros de gabinete. Así lo declaró el ex espía canadiense Mike Frost a la CBS. “La dama de hierro" quería saber lo que comentaban aquellos ministros menos conformes con su política”. Este hecho habría vulnerado las leyes inglesas que impiden espiar a sus propios ciudadanos.

Aparte de todo esto, hay un aspecto de alcance al que es preciso referirse, por cuanto varios de los consocios de Gobierno, ahora incorporados a la comisión de secretos oficiales, aparte de sentirse especialmente víctimas Pegasus, va a acceder a informaciones delicadas y aspectos esenciales en la defensa del Estado del que quiere salirse, como repetidamente anuncian y en su caso han intentado. Y la gran pregunta es si un Estado, como hacen todos los Estados, debe investigar, prevenir y conocer los riesgos que lo acosan con la antelación debida para su propio resguardo. ¿O es que hablamos de otra cosa? Y eso no lo digo yo. Lo dijo la ministra de Defensa Margarita Robles, aunque a ella también la espiraron.

Va a ver si sacamos algo en limpio de la comparecencia de la a directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, en la comisión de gastos reservados del Congreso. Lo que despierta especial interés es lo que cuente o no de la supuesta investigación a la que fueron sometidos del orden de sesenta dirigentes independentistas, lo que los interesados se han ocupado de poner por encima del propio agujero de seguridad que ha provocado que los móviles de Pedro Sánchez y la ministra de Defensa fueran infectados también por ese sistema espia.

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