José Teo Andrés
50 años de la otra República
No parece fácil sustraerse a ese nimbo cutre y casposo que preside las sesiones de un proceso que en estos momentos solo podría realizarse en España. El resto de los países que componen la Unión Europea no habrían dejado que esta marea negra llegara a la costa y sus instituciones habrían tomado medidas del mismo modo que las habrían tomado los propios partidos políticos para evitar que las formaciones destinadas a sostener el edificio parlamentario en cada uno de ellos cayeran en este desierto de procacidad e inmundicia en el que ha caído un partido socialista y cuyas influencias van a obligar tarde o temprano a cerrar la tienda y comenzar desde la casilla 0.
El problema gravísimo de este PSOE de hoy que avergüenza y sonroja a quienes depositaron en él tras la dictadura, las esencias de su esperanza dormida durante medio siglo, no es otro que su líder porque es él y no otro el que por ambición y egoísmo ha convertido un ideal histórico en una burla.
Lo que va aflorando a la superficie desde las sentinas de una pandilla de golfos sin el más mínimo respeto a las creencias y la buena voluntad de quienes les han llevado a la cumbre, demuestra que la aventura del Peugeot no fue otra cosa que un plan específico, meditado y puesto en marcha para consolidar un sistema de saqueo sistemático de los fondos públicos. Los integrantes de aquella expedición que salió de Madrid para ir ganando esquina por esquina a las bases para desmontar a los barones que se había propuesto meter en cintura al partido, cumplieron esa primera e imprescindible misión que allanó el camino para plantearse el paso siguiente. Consistía en llevar a cabo una audaz estrategia que podía salir mal pero si salía bien los haría millonarios a todos. Era esta misión la de conseguir que el más presentable consiguiera ser presidente. La jugada salió aún con el estipendio de dejar muchos cadáveres en el camino, pero cuando se coronó el plan y merced a una ridícula, teatral e impostada moción de censura disfrazada de espada de la justicia para eliminar corruptos –Sánchez prometió dimitir y convocar elecciones inmediatamente- las puertas se abrieron y comenzó el saqueo. Veremos donde acaba.
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