Rafael Torres
La eutanasia de Noelia
Nuevo intento con nueva presidenta y candidata a la alcaldía desde hoy mismo, la cuarta consecutiva tras Corina Porro, Elena Muñoz y Marta Fernández-Tapias. Llega el turno para Luisa Sánchez, con escaso bagaje político detrás, lo que no tiene por qué ser negativo. La nueva presidenta el PP vigués conoce lo que es trabajar por cuenta ajena en una gran empresa, Povisa, en cuyo departamento financiero estuvo durante años. Hace tan solo dos aceptó la llamada de Fernández-Tapias para formar parte de su candidatura y lo que llegó después fue una sorpresa incluso para ella misma: tras la marcha precipitada de Tapias asumió primero su puesto como vicepresidenta de la Diputación, con sede en Vigo, y ahora el liderazgo de los populares con la única idea de que vuelvan a ser el primer partido de la ciudad. Esa es la encomienda que ha recibido tras ser elegida sin oposición y con el respaldo expreso del presidente gallego. Su apuesta, aunque no lo diga, es a seis años vista: dentro de dos habrá elecciones municipales y el PP aspira a mejorar sus datos y crecer de forma significativa. Pero es una utopía ganar. En otros cuatro años, ya en 2031, habrá otras circunstancias.
El Partido Popular se resetea y vuelve a empezar tras los intentos anteriores visiblemente fracasados, en especial los dos últimos, porque Porro al menos mantuvo al PP siempre como primera fuerza. El cambio que le toca plantear a Luisa Sánchez pasa por fijar un horizonte y un plan de actuación viable y atractivo y ceñirse a él. Decíamos ayer que Vigo lleva muchos años con la misma canción e idéntica letra, desde el AVE a la Biblioteca del Estado, mientras otras ciudades se han puesto al día e imponen una nueva agenda. A Coruña es el mejor ejemplo, con sus propuestas ganadoras sobre Inteligencia Artificial o el hidrógeno verde. Si el PP quiere ganar, ya sabe por dónde empezar.
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