Ponga un experto en su vida
La Xunta ha decidido apostar por perfiles eminentemente técnicos para integrar el Gobierno gallego, y así lo reconoció de forma abierta Alfonso Rueda, quien en la presentación del nuevo conselleiro de Medio Ambiente advirtió de que se trata de una persona que conocía la materia “porque aquí se viene estudiado”. Por ahí van los tiros: por la gestión profesional, que se abre paso a mayor velocidad tras la segunda tragedia ferroviaria que ha dejado en shock al país; tocada la campaña electoral y hundida la alta velocidad, que era Marca España. Se recuperará, pero para eso hará falta que el país vuelva a funcionar. No va a ser ni rápido ni fácil.
Volver a poner la capacidad de gestión por encima del argumentario y el relato, que tanto daño han hecho, he ahí la clave. En Vigo hay un buen ejemplo en el Puerto, en donde, por su condición de puesto de designación política y su visibilidad, la mayoría de los presidentes llegaban con la vista puesta en otros objetivos políticos. Recuerdo una frase de un presidente que dijo ser el alcalde del Puerto, que sacada fuera de contexto, provocó un conflicto enorme cuando el regidor de entonces lo tomó como una afrenta.
Fue ahí, en la Autoridad Portuaria, donde la Xunta hizo el primer experimento de designar a un técnico para un despacho hasta ahora 100 por cien político. Funcionó, como se puede constatar por los resultados. La dirección del Puerto de Vigo debería ser un fin en sí mismo y no un trampolín hacia el sillón municipal, lo que, entre otras cosas, envenenó las relaciones con el Concello y fomentó el ominoso frente antiportuario. Ahora el presidente es un funcionario de la propia institución, que llegó “estudiado” al cargo y sabía lo que se traía entre manos. Políticos sí; pero mejor contar con expertos para puestos que exigen conocimientos técnicos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar