La polémica de los fogones

Publicado: 24 jul 2025 - 01:30

El verano es una etapa muy propicia para que gentes que durante el año poco entran en la cocina, se propongan desarrollarse animosamente en el universo gastronómico. El clima es benévolo, las condiciones, óptimas y el ánimo está de buena voluntad para atreverse con cualquier cosa, desde la preparación del socorrido plato de pasta mezclando la materia que a uno se le ocurra, cosa que arregla el más inmediato apuro y ha contribuido a alimentarnos por el mundo a los turistas sobre todo en países que normalmente no se distinguen por la bondad de su cocina, hasta desafíos más arriesgados como lo del “mar y montaña”, esa fórmula de ascendencia mediterránea que consiste en mezclar elementos de caza y pesca en proporciones de santo equilibrio y que funciona francamente bien aunque a mí no acabe de convencerme porque yo soy muy clásico sentado a la mesa.

La época se distingue por otra parte, por la eterna discusión que afecta a dos de nuestros platos más tradicionales y cuyo debate se reformula de temporada en temporada cuando aprietan los calores y nos llevamos ambos menús a la playa. ¿Qué prefiere usted, el gazpacho o el salmorejo?, ¿y si prefiere el gazpacho, cómo le gusta con o sin pepino? Ese dilema es evidentemente inaplazable, puede equipararse al de la tortilla de patatas con o sin cebolla, y suele generar tanta polémica como una intervención televisada del ministro Félix Bolaños.

Es cierto que mientras uno discute de fútbol o de la idoneidad o no de pochar cebolla para añadirla a la tortilla no discute de otra cosa, y el verano es propicio para que las discusiones planteen asuntos benignos que se disputan bajo la sombrilla y en la amable compañía de un tinto de verano. Ya llegará septiembre para iniciar la escalada porque todos los protagonistas del debate llegan frescos y dispuestos a vender cara la pelleja incluyendo el Gobierno y muy especialmente los que han unidos sus destinos a los del presidente, al que los niños de la ceja han insuflado ánimos para que no se sienta solo. Para ir haciendo boca, Cerdán parece que por lo menos este año veraneará por cuenta del Estado, porque le han negado la salida no sea que destruya pruebas o tome el olivo. O ambas cosas.

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