Periodismo de ayer y de hoy

Publicado: 18 abr 2025 - 02:30

Cuando dos periodistas viejos nos sentamos a hablar de lo nuestro, solemos claudicar ante el vicio irresistible de suponer que aquel periodismo que hacíamos nosotros era mucho mejor. Las cosas como son, se trata de una idea no siempre bien recibida y ni siquiera rigurosamente cierta, pero no exenta de argumentos quizá porque existe una diferencia entre nuestro periodismo y el que ahora se impone que define con ciertas propiedad el desarrollo de cada uno de ellos. Nosotros hacíamos un periodismo en perpetua búsqueda de la libertad simplemente porque estábamos necesitados de tenerla. Ninguno de nosotros los de mi generación nos habíamos iniciado con ella, y cuando comprobamos que ya se podía, que no te secuestraban la edición, que el gobernador civil no te mandaba a dos policías a la cristalera del redactor jefe y que no terminabas ante el juez por venirte arriba y pisar el rabo al león dormido de la autoridad competente, nos quedamos tan fascinados que comenzamos a ejercerla por pura necesidad y tratamos de no apearnos nunca de ella porque había salido muy cara y lo suyo era conservarla con fascinación, seriedad y respeto.

Esas cosas forman parte de la temática permanente que alimenta las conversaciones entre los periodistas que hoy somos abuelos y que, como alguna vez he repetido, nos tomamos unas cañas al anochecer sospechando e incluso suponiendo con cierto punto de razón que nuestro periodismo era menos sofisticado pero más valiente, menos científico pero más implicado, menos intelectual pero más cierto. Pocos caímos en la tentación como ahora, de significarnos políticamente aunque tuviéramos nuestro corazoncito ideológico y fuéramos además, hinchas de un equipo de fútbol y no lo decíamos para no enturbiar nuestro permanente deseo de ser neutrales, rigurosos y libres para contar lo que teníamos que contar cuando contar ya se podía.

Hoy, esas cosas han pasado a mejor vida o eso al menos nos parece a nosotros que andábamos de aquí para allá y seguíamos a un coche de bomberos si pasaba por delante de nosotros a las tantas de la madrugada recién salidos del taller tras dejar listo el cierre. Eran, claro, otros tiempos.

Contenido patrocinado

stats