José Teo Andrés
A ferrería, por ejemplo
Fuera del PP, y es posible que también de puertas adentro, hay opiniones diversas sobre si Alberto Núñez Feijoo debe asistir o no a la cita de Moncloa propuesta por Pedro Sánchez. El debate, como todos, es legítimo pero conociendo, aunque sea un poco, al líder de la Oposición era impensable que rechazara el encuentro.
Son muchos los que creen que se trata de una trampa, como si Feijoo, a estas alturas del curso, no supiera con quién se gasta los cuartos. En el fondo Pedro y Alberto se conocen, más de lo que algunos suponen, y además ninguno de los dos son nuevos en política.
Feijoo, que en muchas ocasiones ha reiterado su respeto institucional, de ninguna de las maneras podría haberse negado al encuentro. No se va a ver con Pedro Sánchez, se ve con el Presidente del Gobierno, cuyas habilidades y malabarismos políticos son bien conocidos. Es verdad que ambas realidades, Pedro Sánchez y Presidente del Gobierno, no se pueden disociar, pero si el PP es un partido institucional tiene que demostrarlo y la mejor manera, quizás la única, de demostrarlo es acudir a una cita que difícilmente acabará con el más mínimo acuerdo, entre otras razones porque si Pedro Sánchez anunciara acuerdo alguno, la izquierda a su izquierda le masacraría a críticas y no tiene el presidente ni margen, ni ganas verdaderas de pactar nada con el que hoy por hoy es el primer partido de España. Hacerlo sería abrir una grieta en el muro que con tanto énfasis ha construido a lo largo de sus años en Moncloa. Feijoo lo sabe pero tiene aún más claro que debe asistir.
En realidad dudo mucho que este encuentro vaya a cambiar las cosas, pero de lo que no cabe duda es que por mucho que Pedro y Alberto hablen , a estas alturas nada va a borrar el comportamiento errático del Gobierno. Errático en todos los frentes pero sobre todo, a sabiendas de reiterar argumento, ha sido el ignorar a mitad de España. Nuestro país necesita de consenso básicos y mayoritarios y esto solo hubiera sido posible si desde el minuto uno el PSOE y el Gobierno no se hubieran agarrado al falso somos más.
Hay debate sobre si Feijoo debe asistir o no. Sin embargo lo más llamativo, aunque no sorprendente, ha sido la reacción De Santiago Abascal que, de un tiempo a esta parte, se ha venido arriba. ¿Qué es eso de que si Feijoo acude a Moncloa va a subir el precio de su acuerdo en Extremadura?. Hay que admitir que para gobernar es muy probable que el PP necesite de VOX, pero lo que no es admisible y el PP no debería admitir bajo ningún concepto es que VOX se convierta en una especie de gendarme de un partido que está muy, pero muy por encima de ellos en votos. En algún momento el PP debería parar los pies a quienes de manera caprichosa un día se van de los gobiernos y otro quieren entrar con mando en plaza.
Los que creemos y defendemos el diálogo y, a ser posible, el acuerdo entre los dos grandes partidos, por pura coherencia, debemos dar por bueno el encuentro sabiendo, eso sí, que difícilmente de resultado alguno. Feijoo cumple con su obligación y Sánchez seguirá actuando como un alquimista de la política.
Contenido patrocinado
También te puede interesar