Nemesio Rodríguez Lois
¿Pedirá Felipe VI perdón a paraguayos, argentinos y brasileños?
Las arcas del Estado presentan un aspecto que recuerda al de los embalses en época de estiaje. Las causas del preocupante problema son múltiples, desde la pertinaz sequía; es decir, una grave crisis negada hasta la saciedad, hasta las millonarias subvenciones absurdas, sino delictivas, pasando por un largo etc. que amenaza con cortar el suministro . Que no se puede gastar más de lo que se ingresa es una verdad de Perogrullo y admitida esta premisa hay que aceptar que la recuperación del nivel de equilibrio hay que buscarla tanto o más en la contención del gasto que en el incremento de los ingresos.
En cualquier caso el irracional derroche que hemos practicado nos obliga ahora a buscar desesperadamente acuíferos subterráneos que los zahories pretender descubrir en forma de impuesto sobre el patrimonio a soportar por un determinado extracto de la escala que conforma el volumen de riqueza ,lo que puede dar lugar a injusticias y agravios comparativos, porque no va a resultar fácil acertar con la cota que justifique la dicotómica división.
Al margen de ello, este impuesto siempre me ha parecido un claro ejemplo de injusticia y denodado enemigo de la virtud del ahorro. Que quien más gana pague más impuestos es lógico y justo y para eso está el gravamen sobre la renta; pero que después de hacer frente a esta obligación te quiten un trozo de lo acumulado no me parece tan adecuado. Pensemos que alguien compra una cesta de fruta y tras pagar su importe el frutero le exige que le regale tres manzanas ¿Admisible?. O que si dos personas obtienen ingresos de la misma cuantía y una de ellas despilfarra sus beneficios en orgías y la otra funda una empresa y crea puestos de trabajo, se consumaría la injusta paradoja de que el despilfarrador no pague el impuesto que si ha de satisfacer el ahorrador. Se pueden rebatir estos simples ejemplos, pero el fondo de la cuestión me parece que no.
¿No quedará todo en un ejercicio de demagogia que se presenta sin sonrojo?. Porque en la campaña de los últimos comicios electorales que abrieron la actual legislatura y en la que el Sr. Rubalcaba fue destacado protagonista se prometía eliminar el injusto impuesto sobre el patrimonio. Algo similar al champions league de la economía cuando circulábamos al borde del rescate. Ya se sabe, donde dije digo, digo Diego
Por otro lado, como las leyes no tienen carácter retroactivo, en este ejercicio no podrá aplicarse la reimplantación de esta carga fiscal y aprobarla dos meses antes de que se produzca un más que probable cambio de gobierno supone un insulto a la democracia. Cuando figuras socialistas tan señeras como Gabilondo o Bono abandonan el barco en el que Chaves reconoce una vía de agua, no es ético forzar una herencia que la actual oposición ya ha rechazado.
Las reformas deben intensificarse en busca de mejorar la actividad económica a la que no ayuda precisamente el impuesto sobre el patrimonio- y conseguir que sean más ls que puedan y deban aportar las cuotas fiscales. Ni es deseable la amenazante reimplantación ni que se eleven los tipos de otros impuestos, sino que se incremente la base de devengo, que equivale a decir que en lugar de recuperar impuestos, recuperemos actividad económica.
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