Rafael Torres
La eutanasia de Noelia
Debutó Luisa Sánchez con expectación mediática como nueva presidenta del PP vigués sin serlo todavía, aunque nadie lo duda. Incluso parece poco probable que tenga contrincantes, aunque ella misma apuntaba a que hay “dos o tres” dispuestos. Veremos. Sánchez tiene todo el apoyo local, provincial y de la dirección gallega: causa finita. La otra posibilidad siempre fue el exconselleiro Julio García Comesaña, que habría sido un gran candidato: está descartada por él mismo no por falta de ganas, sino precisamente por no haber recibido un respaldo expreso. Incluso Luisa habló con Julio, así que, punto final, salvo que aparezca un improbable outsider. Sea como sea, nunca se repetirá el mal momento de hace un par de años, en el choque de Fernández-Tapias con Javier Guerra, donde hubo juego sucio.
El PP vigués está de nuevo por reconstituir y una vez más de la mano de una mujer. Primero Corina Porro, que fue quien más cerca lo tuvo, luego el interregno de Chema Figuroa que incluyó el pacto con Caballero por los presupuestos, que resultó letal: no tanto por el acuerdo, que se podía justificar, como por su deficitaria gestión y nula explicación, cuyo resultado final fue la caída en paracaídas de Elena Muñoz y todo lo que siguió hasta hoy, con dos gestoras por el medio, una con Corina Porro de nuevo, que salvó al PP de la crisis total, y otra, la actual, con Ana Ortiz, que cumplió su misión con éxito. Los populares llegan en apariencia apaciguados al nuevo congreso y se encomendarán a Luisa Sánchez, novata, pero no tanto, quien tendrá que conseguir algo tan sencillo y complicado como recuperar a su propio electorado.
Contenido patrocinado
También te puede interesar