Un momento para la historia

Publicado: 03 mar 2026 - 02:10
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Charlaba la pasada semana con el arquitecto Javier Rivas sobre el nuevo barrio de Vigo, Vilar-Ofimático, cuya planificación fue encargada por la Xunta a su empresa, y no podía sino recordar uno de los episodios más absurdos por lo que ha pasado esta ciudad, al menos en el siglo XXI. Fue durante el brevísimo mandato del juez Ventura Pérez Mariño, a quien muchos jóvenes ya ni les sonará, un alcalde que apenas pasó seis meses en el Concello en el ya lejano 2003, año en que Vigo batió un récord al tener tres alcaldes de otros tantos partidos: desde enero a junio el nacionalista Lois Pérez Castrillo, de junio a principios de diciembre al socialista Pérez Mariño y finalmente a Corina Porro, del PP, en las últimas semanas. Y todo por un lío urbanístico a cuenta del gerente -que era Rivas- y el modelo de ciudad: el PSOE había conseguido la Alcaldía gracias a un pacto con el BNG, al que declaró la guerra justo a continuación. El BNG, que había gobernado los cuatro años anteriores, exigió a sus socios socialistas que asumieran su Plan General, que andando el tiempo sería el PGOM de 2008, tan efímero como el mandato del juez. Pero Mariño rechazó la exigencia de los nacionalistas, comenzando por el gerente de Urbanismo, designado por el BNG. Lo demás forma parte de uno de los mayores líos políticos que ha dado Galicia, resuelto finalmente con la dimisión forzada del juez y alcalde. Corina Porro estuvo fina y pactó con el BNG en Urbanismo, el gerente y el Plan General, y fue alcaldesa, la segunda de la ciudad, la primera de la democracia. En 2007 se presentó y se quedó a unos pocos votos de la mayoría absoluta. Así es la historia, a menudo tan incomprensible como la premiada película Sirat.

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