Mirando al Mediterráneo

Publicado: 22 nov 2022 - 23:47

El Corredor Mediterráneo ferroviario de la Red Transeuropea de Transportes (CM) lleva un ritmo de ejecución frenético de 2,7 millones de euros diarios tras haber movilizado ya 4.400 millones en cuatro años y con la vista puesta en finalizar la obra, desde Andalucía hasta Francia, en 2030, todo ello supervisado por un comisario nombrado por el Gobierno. Son datos oficiales del Ministerio que no vamos a contradecir. Entre las muchas obras del CM destacan la construcción de un ramal hacia el puerto de Sagunto y la fábrica de baterías que Volskwagen prevé construir.

El Corredor Atlántico (CA), en lo que atañe a Galicia, es un apunte un papel. Se puede decir que no existe. No hay plazos, ni presupuesto y por supuesto tampoco hay un comisario, pese a que ha sido expresamente solicitado por las tres comunidades autónomas -Galicia, Asturias y Castilla y León- que han conseguido que el Gobierno modifique su trazado, del que estaban excluidas. Y nada más. El CA se planteó de forma tan absurda que pese a su nombre no contaba con la costa atlántica: era una línea de Portugal hacia Francia cruzando la Meseta. Finalmente, gracias a la presión de las tres partes, se logró que el Ejecutivo llevara el cambio a la UE, integrando a los puertos gallegos y asturianos, que confluyen en torno a Valladolid. Teóricamente, porque el Corredor Atlántico no avanza, aunque tendría que estar listo en 2031. No será así, pese a las reiteradas protestas y actos protagonizados por líderes políticos y empresariales. Entre otras causas, por una principal: el Gobierno está volcado hacia el Este del país por exigencias políticas de Valencia y Cataluña. Así están las cosas. Incluso la principal factoría automovilística de España sufre un extraño maltrato: sin Perte ni Alta Tensión ni reuniones al máximo nivel. Vigo tampoco es Sagunto: no hay visos de unir el puerto con ferrocarril y será la única gran terminal europea sin tren.

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