José Teo Andrés
Relevo especial en la UVigo
Ahora que dos de los ocupantes del Peugeot están ya en la trena como reos de muy contundentes condenas, cumple preguntarse cuándo caerán los que quedan de esa demencial aventura que colocó los cimientos de una organización criminal –eso dice textualmente el auto de su condena- para enriquecerse de forma ilícita aprovechando su condición privilegiada de pertenencia a un partido político y a un Gobierno. Ese partido político y ese Gobierno que ha amparado y fomentado unas prácticas que han acabado en la cárcel, se manifiesta ahora de manera bochornosa cuestionando la labor de unos jueces a los que trató de desprestigiar en su día negando la mayor, y a los que sigue cuestionando abruptamente ahora que hay sentencias. La catarata de descalificaciones brotan de labios de muchos de ellos a los que los dedos se les hacen huéspedes como el ministro de Transportes, Óscar Puente, que tarde o temprano se enfrentará a un procedimiento consecuencia del accidente de ferrocarril de Adamuz producido por el defectuoso mantenimiento de los raíles y el perfil obsoleto de los trazados de los que es, como ministro, absoluto responsable. También sentirá sus palabras el ministro de lo que sea que es pues nada se sabe de su cometido, Óscar López, puesto allí con el solo fin de silenciar a Ayuso. Y responderá también de sus declaraciones públicas la ex ministra Ione Belarra, que pedía a gritos la cárcel para el juez Peinado por cumplir con su deber. La estrategia ahora es desvirtuar la calidad de las resoluciones utilizando dos argumentos: la condonación de la cárcel para Víctor Aldama en atención a una potestad que recoge la normativa judicial y reafirma una providencia aprobada por el propio Zapatero en su etapa de Moncloa, y descalificar al juez Peinado por su argumento de evitar que policías de la escolta de la primera dama colaboren en una posible fuga olvidando que, por ejemplo, los que ayudaron a huir al prófugo Puigdemont en su fugaz aparición de Barcelona fueron los propios Mossos d’Esquadra. Peinado lleva dos años y pico instruyendo este procedimiento y de él se lo sabe todo. La Ley avanza. Despacio y en silencio pero avanza. Es lo bueno que tiene un Estado de Derecho, constitucional y libre.
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