Lamento preventivo

Publicado: 01 sep 2026 - 05:25
Opinión.
Opinión. | Atlántico

Ya se empiezan a escuchar quejas y lamentos por un futuro embalse que dudo mucho que se vaya a construir. ¡Ay!, dicen, y recuerdan la diminuta aldea de Eiras -menos de 50 vecinos- inundada para hacer la presa en los años 70 y el impacto que produjo sobre las gentes y el territorio, aquella operación que permitió dar agua a Vigo y más tarde también a su área metropolitana. Y que ahora tendría que repetirse. Cierto que hubo un sacrificio, igual que en Vigo la construcción del puerto exigió la destrucción de varias playas en Areal, Guixar y O Berbés. Vigo pudo soportar la desaparición de estos arenales porque cuenta en nómina con 56 en su municipio. En cambio, la ciudad que hoy conocemos no existiría sin el puerto, clave para la pesca industrial y la instalación y actual presencia de Citroen-PSA-Stellantis. Y eso habría supuesto que miles de gallegos se habrían marchado al exilio de la emigración, como habían hecho antes sus padres y abuelos en el siglo pasado, a América primero, a Europa después. Habría algunas playas más, pero Vigo sería una pequeña villa.

También es verdad que hoy sería impensable arrasar con varios arenales, cometiendo un claro delito ecológico: estamos en otro tiempo con otras prioridades, y así se escribe la historia. En el pasado, con otros valores y urgencias, desapareció una aldea a cambio de que llegara el agua a miles de domicilios y empresas. Estamos en la misma: el debate estaría entre no hacer nada y mantener todo como está y con ello asumir el riesgo de que antes o después habrá una sequía de verdad y restricciones, o asumir que a veces para construir antes hay que demoler viejas estructuras.

Contenido patrocinado

stats