Otro Jacinto Benavente

Publicado: 03 nov 2022 - 00:00 Actualizado: 03 nov 2022 - 01:18

Jacinto Benavente se ha ido convirtiendo en una ruina desde hace al menos una década y la marcha/huida de Albo ha sido el golpe de gracia, completando el triste final para una zona que fue pujante, quizá la que más en el centro urbano. Allí estuvieron Casa Mar (donde se levanta el Auditorio), Pescanova, Freiremar, Pesca Puerta, Pereira y otras grandes firmas. Historia. Desde ahora, todas las antiguas naves están cerradas, algunas cayéndose a trozos, como el secadero de bacalao y Frigoríficos Vigo. Todo ello en el lado de la calle de competencia municipal, y que el nuevo Plan General, aprobado de forma inicial, ha decidido dedicar de forma mayoritaria a suelo residencial. Esto es lo que hay y lo que habrá: en unos años se levantarán varios edificios y nada quedará de la zona marítima industrial. Enfrente, en terrenos de jurisdicción portuaria, todavía hay actividad, siendo la última en recuperarla Frigo Berbés, un congelador destrozado que ha adquirido Centro Loxístico Porto de Vigo para ampliar su línea de producción, a la espera de conseguir el visto bueno para la reforma integral.

Jacinto Benavente/Beiramar no es un lugar cualquiera, sino una fachada ante la Ría, probablemente la mejor. Pero también es una fuente de riqueza única por su relación directa con O Berbés. Sin Beiramar, el puerto pesquero tendrá problemas para continuar siendo el primero de Europa. Eso nos jugamos.

La jugada de recalificación -consumada con los dos últimos planes generales- ha resultado nefasta para los intereses locales. Las empresas han levantado anclas y trasladado su producción fuera del municipio, con la pérdida de puestos de trabajo, riqueza y también imagen para Vigo. Véase el caso de Albo, conservera que ya se nombra como pontevedresa de Salvaterra. El Celta -en plena tormenta por la concatenación de errores en verano- entrena en Mos, pero al menos su sede está en Vigo y de momento el estadio.

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