Hay caso Colón gallego
Parecía zanjado el asunto sobre el origen de Colón tras darse a conocer en un programa-show en TVE el resultado del largo estudio genético realizado por la Universidad de Granada, que cotejó los escasos restos del Almirante con los de sus supuestos o reales familiares, descartando así la mayoría de las tesis, algunas de ellas centenarias. Pero no ha sido así y esta semana, para reanimar el asunto, los ayuntamientos de Baiona y Poio se hermanaban para hacer efectiva de forma expresa una relación colombina, real en el caso de la real villa vecina, donde arribó la “Pinta” en 1493, y supuesta en el municipio pontevedrés, que se dice cuna de Colón y donde hay incluso una supuesta casa natal. Es cierto que hubo una familia Colón en Poio y Pontevedra en el siglo XV, lo demás está por confirmarse. Ha quedado claro que el Colón gallego no ha muerto y promete nuevas entregas.
El Colón gallego tiene bases muy potentes y se divide en dos: una, la existencia atestiguada de una familia marinera de Poio emparentada con la nobleza, y, la más arriesgada, que defendió hasta el último día Alfonso Philippot: que Don Cristóbal no era en realidad sino Pedro Madruga, señor de Sotomayor y uno de los personajes más curiosos de la historia gallega, y que vivió efectivamente en tiempos de los Reyes Católicos, con los que estuvo enfrentado. Pero la Universidad de Granada no encontró esa ligazón, si bien dejó abierta la posibilidad de que otra rama sí estuviera vinculada con Colón, aunque no quedan restos suficientes de ADN para cotejarlo. Hace unos días, en este mismo periódico decía Eduardo Meruéndano, presidente de la asociación Colón gallego, que el documental de RTVE dejó por completo abierta la opción del origen de Poio y se mostró optimista con el resultado final, una vez se complete el estudio. Está tan convencido que proclamó que la teoría del Colón gallego "está más viva que nunca”. No hay duda. Continuará…
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