Luis Del Val
Pedro, tan mentiroso como indultador
Este verano de 2026 se caracteriza por una España en llamas que está causando unos estragos de tal magnitud que ni los más viejos recuerdan una tragedia igual.
En estos momentos el fuego devorador parece ensañarse con las provincias del centro de la península, concretamente Madrid y Ávila.
Es en Ávila donde se registran los mayores estragos puesto que no son poca cosa más de 60 mil hectáreas calcinadas y más de 110 mil personas evacuadas o confinadas.
Y dentro de la tragedia vemos a Su Majestad don Felipe VI compareciendo ante los medios para dar ánimos a los damnificados; es así como el monarca ofrece la imagen ideal del buen gobernante que se preocupa por el bienestar de su pueblo.
Ahora bien, dentro de tan pavorosa tragedia, algo que alienta dando ánimos: En el programa “La linterna de la Iglesia” que se transmite por la COPE, el Padre Javier Calvo, párroco de uno de los pueblos abulenses afectados por los incendios, dio a conocer una noticia que debe hacernos reflexionar.
Cebreros es un pequeño pueblo de la provincia de Ávila castigado con dureza por las llamas que tiene como patrona a la Virgen de Valsordo que es venerada en una ermita que se encuentra en las afueras de la población.
Pues bien, cuando el incendio registraba su mayor intensidad, se vio como las llamas avanzaban en línea recta hacia la ermita donde se encuentra la imagen.
El alcalde pidió ayuda y fue entonces cuando un grupo de voluntarios, arriesgando sus vidas, atravesó la línea de fuego, entró en la ermita y se encontró con la sorpresa de que la imagen de la Madre de Dios se hallaba intacta.
Rápidamente la sacaron de allí, volvieron a pasar entre las llamas y la depositaron en un lugar seguro.
En el citado programa de la COPE el sacerdote afirmó que lo ocurrido era “un signo de esperanza” en medio de tanta desolación.
Un signo de esperanza que nos dice que, cuando todo parece perdido, desde el Cielo llega una ayuda inesperada y sobrenatural. En este caso la ayuda se habría debido a la intercesión de María, la medianera de todas las gracias.
Sin embargo, el Padre Calvo, hombre realista con los pies en la tierra, recalcó la importancia de la prevención al aclarar que si la ermita no fue destruida por el fuego ello se debió a que la finca estaba regada, cuidada y el césped recién cortado.
Es ahí, precisamente ahí, donde las autoridades deberían poner toda su atención: Hay que prevenir en lugar de lamentar ya que si las autoridades -sean municipales o sean provinciales- hubieran exigido a los dueños de las fincas que las mantuviesen en bue estado es casi seguro que se habría evitado lo que hasta el momento es el mayor incendio en toda la historia de España.
En otro orden de ideas: ¿Es posible señalar culpables? Y es que ciertos rumores afirman que los incendios fueron intencionales con el objeto de lograr un fin determinado.
Es aquí donde se podría responder con una pregunta que suelen utilizar los abogados penalistas: Qui prodest? que en buen romance significa; ¿A quién beneficia?
Por el momento, salvo prueba en contrario, los beneficiados son los del gobierno socialista de Pedro Sánchez quienes han logrado que, con una España en llamas, pasen a un segundo plano temas como los enredos judiciales de Zapatero y las imputaciones contra la esposa del presidente de gobierno Begoña Gómez.
Es así como, más que hablar del acelerado desprestigio del gobierno actual, la opinión pública tiene ahora otro tema de conversación: España en llamas.
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