Elevemos el listón

Publicado: 14 feb 2025 - 08:27

En las conversaciones domésticas, en las tertulias entre amigos, en los corrillos de aficionados al debate, nunca falta una cuestión que permanece latente y a flor de piel entre los reunidos. Se trata de saber por qué a las gentes que se dedican con carácter profesional a la política no se les exige unas prestaciones técnicas e intelectuales como le ocurre a cualquier aspirante a ser contratado en un puesto ya en la iniciativa privada ya en el sector público. La mayor parte de los que integramos las viejas generaciones o no hablamos una palabra de inglés o conocemos lo justo para hacernos entender en un idioma que se ha convertido en una lengua franca con la que se comunica el mundo incluyendo los árbitros de fútbol. Pero ahora, los jóvenes lo hablan muy bien y se entienden con él en cualquier sitio. Hasta el acceso de Pedro Sánchez a la Moncloa, ninguno de los presidentes anteriores había hablado inglés aunque algunos han intentado estudiarlo una vez fueron elegidos, como si ignoraran que para moverse con soltura por los foros internaciones y obtener partido de coyunturas y contactos hay que dominarlo y venir ya aprendidos. Esa lamentable falta de preparación que se palpa en la clase política, se extiende no solo a las lenguas sino a otras muchas facetas que incluso tienen que ver con la cultura general, materia de la que la mayor parte de los que rellenan banquetas en el Congreso no andan lo que se dice sobrados. Es desolador, por ejemplo, escuchar como todo un ministro de Obras Públicas se refiere al presidente de su Gobierno como “el puto amo”, y cómo las servidumbres adquiridas tras la imposición del llamado lenguaje inclusivo obligan a sus señorías a tales dislates gramaticales que con frecuencia sobrepasan ampliamente las fronteras del ridículo.

La realidad intelectual y cultural en la que estamos inmersos y que están ayudando a generar los nuevos métodos de comunicación on line -que no obligan a respetar ortografía, puntuación, acentuación y en general corrección en la escritura- están soltando por el mundo un nuevo modelo de político que no abandona ni siquiera en sus comparecencias públicas el lenguaje coloquial y que suele evidenciar lagunas de conocimiento y dicción que asustan. Por tanto, la pregunta es pertinente. ¿No habría que elevar para ellos el listón de los niveles de exigencia? Pues ahí lo dejo…

Contenido patrocinado

stats