Rafael Torres
La eutanasia de Noelia
Llegan noticias de la expansión de Stellantis y sus nuevas grandes inversiones para montar nuevos coches en el Norte de África y en Asia Menor, en concreto en Egipto y Turquía, dos mercados muy valiosos por múltiples razones. Para empezar, se trata de países en crecimiento industrial, económico y demográfico, mientras Europa vive presa de sus contradicciones con respecto a su propia industria del motor, la más importante hasta ahora. En África y Asia hay perspectivas muy interesantes de crecimiento y solo es necesario echar un vistazo a la población de ambos países, 114 millones en Egipto y otros 85 en Turquía. En 2050 estarían en 160 y 100 millones de habitantes, respectivamente. Eso son millones de clientes en potencia.
Stellantis también mira hacia Marruecos y Argelia, otros dos mercados al alza en el ámbito de Vigo, sede central para la península ibérica gracias a su excelente relación entre beneficios y gastos, aunque nadie puede garantizar qué pasará en el futuro próximo. Véase lo ocurrido con la planta de Borgwagner en Zamáns, cuya ampliación ha sido suspendida sine die después de haber conseguido licencia municipal, a la espera, quizá, de mejores tiempos o al menos de menor incertidumbre. Vigo también suma como un valor medible una logística portuaria muy engrasada, y la terminal de Bouzas será ampliada con un silo para tener mayor capacidad. También el Puerto, pese a todas las dificultades, ha conseguido mejorar la capacidad de atraque en Bouzas para portacoches oceánicos. El tren, en cambio, no llegará. Una pena.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último