José Teo Andrés
Profecías
En las democracias los políticos están de paso. El día en el que los periodistas que trabajan en medios de comunicación públicos lo asuman, cambiará la extendida sumisión al mandarín de turno. Servidumbre que, salvo honrosas excepciones, caracteriza el panorama actual. Indro Montanelli decía que los medios públicos formaban parte del botín de los vencedores de las elecciones. El maestro hablaba de Italia, pero lo que decía vale para retratar lo que pasa en España.
No es de ahora, aunque hemos conocido épocas en las que los directivos de los medios públicos no estaban tan entregados a la causa partidista. Y no es un asunto menor porque en vísperas electorales, como es el caso, el papel de los medios, sin ser determinante, es un factor importante. Que los políticos de la oposición se muestren reacios a participar en debates organizados por TVE señala una anomalía. Describe la desconfianza hacia la falta de equidad exigible en un medio público, que se acentúa ante la presencia al frente de programas de debate de periodistas de productoras ajenas a TVE. Empresas conocidas socialmente por su sesgo político afín al sanchismo.
Una situación rechazable que debería promover algún tipo de reacción por parte de los profesionales del medio similar a la que en otros tiempos -los `viernes negros`- denunciaba la manipulación de cuando era el PP quien estaba en el Gobierno.
Las manifestaciones de rechazo por parte de los trabajadores y los sindicatos a la colonización de las productoras ajenas, por escasas, se han revelado insuficientes a la vista de que dichos programas externalizados han ampliado horario y espacio de emisión.
La televisión por sí sola no explica el auge o caída de la valoración de los partidos políticos, pero hay una relación entre las preferencias electorales y las cadenas que ven los votantes. Y tiene su lógica. Porque nuestras opiniones y nuestras decisiones se basan en la información de la que disponemos. Esa información -aun suponiendo que no sea falsa- ha sido seleccionada y agrupada para dirigirnos hacia una conclusión en vez de a otra. Por eso es importante la actuación de TVE, porque sus profesionales deberían honrar el compromiso de equidad y objetividad al que les obliga su condición de trabajadores de medios públicos. Ese compromiso alcanza también a las autonómicas. Les ayudaría recordar que los políticos están de paso.
Contenido patrocinado
También te puede interesar