Una cuestión de límites

Publicado: 01 oct 2025 - 04:45

Daba hace unos días un dato muy llamativo el periodista Pedro J: en España ha habido 16 elecciones generales desde 1977 y tan solo en una ocasión el presidente del Gobierno perdió el poder, en las últimas de Felipe González, en 1996, y por muy poco tras más de 13 años en el poder y un desgaste muy importante. En el resto de ocasiones, o el titular no se presentó a la reelección (Calvo Sotelo, Aznar o Zapatero) o logró continuar en el puesto. Un dato que vale la pena retener para constatar que incluso en las democracias resulta muy difícil desalojar del poder. Sostiene Pedro J que debería valer para que en España también se limiten los mandatos ejecutivos, como se hizo recientemente en Portugal en los ayuntamientos (tres como máximo, 12 años). Doc PS lo propuso en todos los niveles cuando estaba fuera de la Moncloa; desde entonces, ni palabra, según su norma de no sentirse concernido, menos obligado, por sus compromisos. El PP nunca ha dicho nada al respecto, y solo Ciudadanos llevaba en su programa reducir el tiempo máximo al frente del poder ejecutivo en el Gobierno, en las comunidades autonómicas y en los ayuntamientos. Aunque España es un país parlamentario, ha mutado claramente hacia un presidencialismo descarado en todos los ámbitos. Felipe González pasó más de 13 años como primer ministro; entre Fraga y Feijóo sumaron 28 años al frente de la Xunta y pronto hará sus bodas de plata Lores en la Boa Vila. En la propia comarca de Vigo hubo un caso excepcional, el de Arturo Grandal, que fue alcalde durante 40 años, con cuatro formaciones distintas (UCD, independiente, PSOE y finalmente PP) y siempre logró la mayoría absoluta. Se fue en 2019, cuando se cansó y renunció a presentarse de nuevo. Así de difícil es.

Contenido patrocinado

stats