Cuba y Venezuela después de Maduro

Publicado: 01 feb 2026 - 02:43
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Después de la deposición, captura y encarcelamiento del narcotraficante Nicolás Maduro, mucha gente respiró con alivio al creer que Venezuela se ha librado ya del populismo socialista y que -como consecuencia inmediata- Cuba recuperará su libertad después de casi décadas de dictadura castro comunista.

Grave error pensar de ese modo.

Empezaremos diciendo que -según todo parece indicar- Delcy Rodríguez, presidenta en funciones de Venezuela, pactó con Donald Trump la captura de Maduro.

A cambio de eso pidió garantías para ella e incondicionales a la vez que prometió hacer todo lo que Trump le ordenase con miras a una transición pacífica a la democracia.

Pudiera ser ya que el hecho de que Trump haya declarado que Corina Machado no podría ser presidenta porque no cuenta con el suficiente respaldo parece confirmarlo.

Sin embargo, en Venezuela las cosas no pueden seguir así por un tiempo indefinido.

Y no pueden seguir porque -aunque Delcy sea aliada sumisa de Trump- el chavismo es aún muy fuerte.

Y lo es porque los hombres fuertes del chavismo como son Diosdado Cabello (Ministro del Interior) y Vladimir Padrino (Ministro de Defensa) son unos sujetos radicales que no están dispuestos a negociar con Trump exiliándose en Cuba.

Ambos intentan reafianzarse en el poder, ganar tiempo y de ser posible esperar al año 2029 en que Trump habrá de abandonar la Casa Blanca.

Por otra parte, los barcos de guerra de los Estados Unidos no podrán permanecer indefinidamente frente a las costas de Venezuela.

En el momento en que Trump ordene la retirada de su flota naval, la presión contra el chavismo disminuirá rápidamente.

Esto significa que la capacidad estadounidense de imponerse sobre Venezuela bloqueando sus exportaciones de petróleo se aflojará en cuestión de meses.

No lo podemos afirmar de un modo tajante, pero pudiera ocurrir que, en vez de que se restaurase la democracia en Venezuela, Trump se conformase con tener una Delcy incondicional, aunque el poder de Cabello y Padrino aumente en lugar de disminuir.

Una salida honorable para Trump con la que dejaría las cosas como están podría ser que el gigantesco portaaviones “Gerald Ford” sea retirado pronto del Caribe con el pretexto de que necesita ser reparado o que lo van a destinar al Mediterráneo.

Si esto llegase a ocurrir, la presión contra el cubano Miguel Díaz Canet también disminuiría debido a que Venezuela podría seguirle regalando petróleo a la dictadura castrista que se ha quedado ya sin energéticos.

A raíz de la caída de Maduro, al ver como en Cuba empezaría a faltar el petróleo, lo más lógico es que aumente el descontento entre la población y que grandes muchedumbres de cubanos salgan a las calles protestando contra el régimen aún a sabiendas de que podrían perder la vida.

Si la situación continúa como hasta el momento, no solamente el chavismo respiraría con alivio, sino que también podría hacerlo el actual dictador cubano.

Todo encaja perfectamente y explica la razón por la cual miles de venezolanos no han salido a las calles para expresar su júbilo por la caída del dictador.

Tienen miedo pues saben mejor que nadie que milicianos chavistas patrullan las calles dispuestos a reprimir a sangre y fuego cualquier manifestación.

Por desgracia (ojalá que nos equivoquemos) esa es la situación real que actualmente se vive en el Cariba, concretamente en Cuba y Venezuela.

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