Fermín Bocos
Marruecos acelera, Melilla se asfixia
El alumbrado navideño es una enfermedad civilizatoria hija de la incultura y de instagram. Todo alcalducho que insista en este derroche mezquino que agita los nervios e invita al comprar debería ser desterrado. Que las ciudades abracen la penumbra y paseemos tranquilos con nuestros pensamientos
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