Mismo caso, muy distinta solución

Publicado: 15 feb 2025 - 07:15

Lo primero: urge construir una nueva autovía en túnel, prolongando la A-52 hasta Vigo. La actual, inaceptable, supone un peligro permanente y está saturada, así que en los próximos años solo va a ir a peor, con más accidentes y atascos. Liberar la AP-9 entre Puxeiros y Tui permitiría al menos reducir el tráfico en tanto no se construye el nuevo vial, que no será pronto: ocho años siendo optimistas, probablemente más, demasiado tiempo para no hacer nada entre tanto. Al ritmo actual serán unos 2.500 accidentes más, con miles de heridos, coches afectados y retenciones de miles de horas. Y también cientos de miles de multas a cargo de la red de radares desplegada entre Vigo y Mos (a un ritmo de 100.000 al año). Esto es lo que hay. 

Estoy de acuerdo con el ministro de Transportes, Óscar Puente, que al menos en esta ocasión se ha comportado con dignidad institucional y mano izquierda: no puede ser una solución liberar la AP-9, pero discrepo en el resto. Sería al menos un parche para desviar vehículos pesados y reducir algo la tensión en la A-55. Incluso podría llegar a ser una alternativa en el caso de que se realizara una obra añadida de mejora de los accesos de entrada y salida, que es otra cuestión a dirimir por los ingenieros y aprobar por los políticos. Y esto es lo que ha hecho el Gobierno en Alicante, donde había una autovía colapsada y peligrosa, con 70.000 coches, y al lado una autopista vacía, de 7.000 al día, cifras que coinciden al 100 por cien con el caso de la A-55 y la AP-9: una autovía mala saturada y una autopista vecina vacía. 

La solución en Alicante ha consistido en asumir el control de la autopista, previo pago, acabar con el peaje y contar así con dos vías para repartir la circulación. En Vigo, en cambio, el Ejecutivo se niega rotundamente y el resultado será lo señalado al inicio: atascos, accidentes y saturación. Un caso idéntico, dos soluciones contrarias. 

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