Los bulos de los bulos

Publicado: 06 jun 2025 - 02:00

El bochornoso espectáculo que el PSOE gobernante ha ido reproduciendo a medida que se han ido estrechando los pasillos que podrían conducir a una salida libre de procedimientos judiciales, ha rebasado cualquier límite. Leire Díez no solo es una vergüenza para la profesión que dice practicar, sino para todo un país que ha sido testigo de la apertura de las cloacas más pestilentes escondidas en las entrañas de un Estado cuyos ciudadanos comprueban con estupor el trabajo de agentes clandestinos atentando contra instituciones y personas cuya misión principal es defender el orden jurídico. El descubrimiento de esta trama oculta desnudada por la audición y visión de testimonios que ponen al descubierto las entretelas del trabajo soterrado más infame, ha obligado a este PSOE sin honor ni conciencia atrincherado en la sede de Ferraz, a improvisar sobre la marcha un atajo de mentiras, silencios cómplices y acusaciones falsas que simplemente avergüenzan. No solo a muchos honrados y veteranos dirigentes del partido la mayoría de los cuales han sido expulsados o laminados por la maquinaria del poder, sino a la ciudadanía, absorta y perpleja a la vista de una catarata de fantasías y ensoñaciones cuyo único cometido es distraer hasta encontrar algún salvavidas al que agarrarse en medio del océano. No lo hay sin embargo.

Patrañas como la bomba lapa para asesinar al presidente del Gobierno preparada por un sicario de Ayuso, la investigación por cuenta propia de Leire Díez para la redacción de un libro testimonio en el que lleva años trabajando, el ciber ataque que dejó al país a oscuras, el complot terrorista para detener el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía… Todos estos argumentos de pacotilla se han ido sumando para tratar de combatir un escenario cada vez más proceloso que enfrenta a la acción de una justicia que ha sido vejada e insultada desde el propio poder, a un cada vez más numeroso grupo de personajes vinculados de uno u otro modo con el ahora escondido Pedro Sánchez, el presidente que lleva semanas sin ponerse al teléfono.

El problema sin embargo es que el primer partido de la oposición estaba tan en ayunas de todas están vergüenzas que debía haber investigado y aflorado por sí mismo en su trabajo de oposición, que se ha ido enterando de ello por los periódicos. Y naturalmente, no carece de autoridad y recursos para ponerse a la cabeza de los hechos.

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