Nemesio Rodríguez Lois
¿Pedirá Felipe VI perdón a paraguayos, argentinos y brasileños?
Con honradez, honestidad y buenos modales la lucha política, el enfrentamiento de partidos es necesario, conveniente y positivo. Por el contrario, si sólo se trata de defenestrar al rival con falsedades, trabas e insultos, deviene en superfluo, inaceptable y negativo; algo que con frecuencia se presenta en forma de boicot a cualquier iniciativa del oponente, ignorando todo atisbo ético y despreocupándose de las consecuencias nefastas que de tan irracional comportamiento puedan derivarse. Y Vigo que puede presumir de tantas cosas, tiene que ruborizarse a diario abofeteada por una obsesiva cosecha de boicots, con comparecencias ante los tribunales de justicia y casi belicoso enfrentamiento entre policías de distinta dependencia.
Es innegable y encomiable la ingente labor de remodelación y humanización de calles que viene llevando a cabo el Concello, aunque pueril y ridículamente se otorgue el copyright a la Alcaldía, tal como sucede con otras actuaciones que asume la Tenencia de Alcaldía, haciendo que nos sintamos gobernados por dos mini Concellos que actúan por libre. La diversidad de opiniones además de lógica es clarificadora y puede servir para mejorar planteamientos, pero una vez tomada la decisión debe ser asumida por todo el equipo sin salvedades.
Pese a esta incongruencia Vigo presenta un magnífico aspecto que sin desdoro le permite codearse con cualquier ciudad de primera línea y del que todos nos sentimos orgullosos; aunque en bastantes casos, en mi opinión, nos hayamos excedido en el tamaño de las aceras a costa de una exagerada reducción de la calzada que sufre constantes atascos mientras aquellas permean poco pobladas. Un único carril puede provocar serios problemas en situaciones de emergencia. Y también sería deseable mejorar la calidad de las obras para evitar el rápido deterioro y consiguiente incremento del gasto.
Estas objeciones no pueden ocultar un resultado muy exitoso, pero desafortunadamente una notable campaña de humanizaciones da oportunidad para que la oposición asuma su rol de ejecutor de boicots al no admitir ni una sola vez el posible acierto del equipo de gobierno. ¿Han oído hablar del cálculo de probabilidades?
La otra cara de la moneda se manifiesta con nitidez en el ámbito del Puerto, donde la actual Presidenta presenta un balance esperanzador con incremento de tráfico en una situación de acusada crisis, la adecuación de líneas de ataque para varios cruceros, el ofrecimiento a los ciudadanos, en Bouzas, del singular paseo de los peces y la plaza y parking en la zona del Liceo. Y al fin está haciendo realidad el deseado abrir Vigo al mar con una cuidada remodelación del entorno de la Estación Marítima, acondicionando perfectamente el almacén de la fruta. Habría que puntualizar que la remodelación se llevó a cabo en la mitad de tal almacén, porque en el resto las obras han sido paralizadas por la autoridad municipal, según se hace constar en un gran cartel en el exterior de la nave. No aplaudo la colocación del cartel ni las causas que lo motivaron y, por supuesto, no entro a juzgar las razones de unos y otros en un espinoso tema que parece contar incluso con contradictorias sentencias judiciales. No oculto que me invade un pasmo que me impide comprender como Urbanismo puede preferir que un mismo edificio en lugar de lucir acicalado y reluciente, permanezca abandonado y sucio.
Vigo y su puerto forman un único conjunto que no puede romper una frontera administrativa. Y dado que es algo asumido y deseado por los ciudadanos, la campaña de acoso y derribo que viene protagonizando el Concello puede convertirse en un boomerang que reste mayor número de votos que los que proporcionen las humanizaciones. Personalmente pienso que si pese a tan pesado lastre Vigo ha llegado a ser la primera ciudad de Galicia y su principal motor económico, ¿qué hubiera sucedido con una leal cooperación? A veces los somníferos no logran que la conciencia nos deje conciliar el sueño.
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