El auténtico Rey Arturo

Publicado: 27 mar 2025 - 02:00

He tenido la suerte de conocer a dos personas que comparten mi interés por lo que se conoce como Materia de Bretaña, el mundo literario, fantástico e histórico del Rey Arturo: uno, a quien como vecino de Camelias saludo a diario, Méndez Ferrín, autor de “Amor de Artur”, imprescindible; el otro, Xoán Bernárdez, con su “Rei Arturo”, que acaba de fallecer.

Bernárdez estudió a fondo el origen de Arturo en un libro fundamental para conocer la realidad y la leyenda. Visitó los lugares que aparecen en los libros del ciclo artúrico de Thomas Malory y Chretien de Troyes, entre ellos el castillo de Tintagel, donde habría nacido (las ruinas se encuentran en Cornualles), el lago donde arrojó Excalibur (muy cerca) e incluso Avalon (se identifica con una colina, Tor Glastonbury que antiguamente era una isla en una zona anegada) y Camelot (otra colina próxima, la de Cadbury, donde había una fortaleza y una sala con una mesa redonda). Y por supuesto, la tumba de Arturo y Ginebra, en la abadía de Glastonbury, un hallazgo del siglo XII que dio enormes beneficios a los monjes, con toda probabilidad un fraude.

La conclusión a la que llegó es… que no hay posible conclusión y que Arturo nace a través de tradiciones superpuestas que se fueron transmitiendo entre el final de la ocupación romana, en el siglo V, el comienzo de la Edad Media y la invasión sajona de Britannia. Esos relatos con fondo histórico sobre un guerrero intachable e invencible se convirtieron más tarde en leyendas y desembocaron en el mito conocido. El impulso definitivo llegaría en tiempos de Leonor de Aquitania y el Rey Ricardo, ya en el siglo XII, como una forma de legitimar a la dinastía normanda, que había llegado del otro lado del mar. Justo adonde habrían partido al exilio nombres como Merlin o el propio Arturo. A ello se añadió después otra leyenda, la del Grial, nacido pagano y reconvertido en cáliz cristiano con José de Arimatea.

Xoán Bernárdez visitó todos los santos lugares del actual Reino Unido para constatar que el mito está tan vivo hoy como hace siglos. Es su legado. Un collage fascinante.

Contenido patrocinado

stats