Rafael Torres
La eutanasia de Noelia
El transcurso del tiempo va decantando los informes técnicos sobre el proyecto de Altri en Palas de Rei. La resolución favorable del paquete ambiental correspondiente a la Xunta, supone el inicio de una nueva fase en la tramitación del proyecto. La posición del Ministerio de Industria y de su titular, Jordi Hereu, tan cauta, quizá se entienda mejor al escuchar las abiertas reticencias del subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, o las del mismo secretario general de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro.
Están en juego las ayudas europeas con que la empresa promotora cuenta para completar el músculo inversor necesario, alrededor de mil millones de euros, un 25% en ayudas a través del instrumento NextGeneration. El gobierno central, tan errático en su estrategia global industrial, ha perdido incentivos para apostar por el proyecto. La contestación política, ambientalista y, en parte, también social, no ayudan. Tampoco las nuevas prioridades del gasto público, redirigidas con urgencia a la defensa.
En estas circunstancias, el futuro de Altri en Palas de Rei y la creación de centenares de puestos de trabajo directos e indirectos, con el impacto positivo que esto tendría en la economía, no solo de la comarca, están en el aire. Embarrancar, también judicialmente, un proyecto inversor de esta dimensión no tiene fácil sustitución por otro. Lugo es, por desgracia, un desierto industrial y, en consecuencia, se sitúa a la cabeza en porcentaje de empleados autónomos, rentas salariales bajas y pensiones de jubilación también a la cola de España. Permanecer en la ensoñación de un futuro rural, nada respetuoso por cierto con el medio ambiente, como indica el análisis de las aguas del embalse de Portodemouros, e incapaz de generar rentas y empleos equivalentes a los que ahora se desprecian, no puede ser una opción responsable que la oposición política al proyecto plantee a la ciudadanía de Lugo y de Palas de Rei en particular.
Por ello, una vez conocidas las razones a favor y en contra y en la necesidad de despejar el camino del expediente Altri hacia su definitivo impulso o el olvido, sería condición necesaria conocer la voz de quienes todavía no han hablado: los propios vecinos de Palas de Rei. Una consulta informadora de la voluntad popular democráticamente expresada; una consulta realizada con todas las garantías debidas de censo oficial, participación significativa y mayoría suficiente para orientar una decisión definitiva. Sería, además, una propuesta con anclaje en las recomendaciones sobre participación ciudadana recogidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030. Mucho más que un colorista pin en las solapas de la clase política.
Contenido patrocinado
También te puede interesar