Los vikingos invaden Catoira a golpe de hierro y fuego

Los normandos desembarcaron en tres drakkars frente a unas 20.000 personas que siguieron la batalla desde la Torres do Oeste

Momento en el que los vikingos desembarcan en Catoira.
Momento en el que los vikingos desembarcan en Catoira. | Elena Fernández/EP

Tres drakkars desafiaron al Atlántico y a la ría de Arousa para desembarcar ayer en Catoira, frente a las Torres do Oeste, en la 66 Romería Vikinga. Al grito de ¡Úrsula!, unos 200 vikingos bajaron al Ulla para enfrentarse en agua y tierra a los lugareños.

La llegada se produjo pasado el mediodía con gran expectación, puesto que la cuidada recreación histórica de esta Fiesta de Interés Turístico Internacional volvió a atraer a unas 20.000 personas, según el Concello. Desde primera hora de la mañana, visitantes procedentes de distintas partes de Galicia y España, pero también de Estados Unidos, Inglaterra y Portugal, ocuparon sus posiciones.

Los arousanos hicieron frente a los vikingos
Los arousanos hicieron frente a los vikingos | Elena Fernández/Europa Press.

Una vez en tierra, se produjo la lucha cuerpo a cuerpo entre los navegantes de zonas normandas y los arousanos, a base de hachas, fuego y vino, que desde hace años escenifica la sangre. Finalmente, los habitantes de Catoira volvieron a ganar e impedir que los vikingos lograsen más botín, aunque sí consiguieron saquear la ermita de Santiago y destrozar gran parte de las torres.

Una pareja de vikingos tras el desembarco muestra las hachas (reales) para intimidar a los lugareños.
Una pareja de vikingos tras el desembarco muestra las hachas (reales) para intimidar a los lugareños. | Elena Fernández/EP

Entre los actores que representan este desembarco están nuevas incorporaciones como Xoana y Abel, una pareja que se unió a la representación que transforma por completo una localidad de 3.500 habitantes.

En la retaguardia, dos jóvenes visitantes de Pamplona se mostraron asombrados ante su realismo. “Teníamos ganas de venir porque estaba en todas las recomendaciones de las Rías Baixas, pero lo cierto es que nos encantó”, exclamaron.

En el centro de Catoira, el ambiente se trasladó a los 60 puestos de artesanía y gastronomía, donde algunos ya advertían que no se podía entrar “sin yelmo”. La jornada de ayer terminó con la música de Treixadura y los Tambores de Batalla hasta la madrugada. Sin embargo, la Romería terminará hoy con el Desembarco Vikinginho a las 11.00 horas con los pequeños guerreros en minidrakkars, que lucharán hasta el final.

Parte de la escenificación utiliza el fuego para dotar de mayor realismo a la lucha en tierra.
Parte de la escenificación utiliza el fuego para dotar de mayor realismo a la lucha en tierra. | Europa Press

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