La propiedad de la clínica dental de Moaña niega una estafa
Asegura que el cierre se produjo por dificultades económicas y manifiesta que trabaja en una solución para los pacientes
La sociedad propietaria de Kerme Clinic, la clínica dental que cerró de forma repentina en Moaña, ha roto su silencio tras casi dos semanas desde que los paciente dieron a conocer la clausura inesperada. A través de un comunicado remitido a Atlántico rechaza que el cierre responda a una “estafa”. Según su versión, la decisión se debe a tensiones de tesorería que impidieron afrontar los pagos necesarios para mantener la actividad, entre ellos los de los profesionales que debían prestar los servicios dentales.
Fuentes de la propiedad consultadas por Atlántico, aseguran que cerrar fue la forma de "no agravar las dificultades económicas y las obligaciones pendientes". La sociedad niega haber actuado de forma fraudulenta y sostiene que se trata de una situación de dificultad económica que ha impedido continuar la actividad y completar los tratamientos de los pacientes.
Respecto a la deuda, la empresa indica que trabaja para conocer su importe exacto. Aun así, avanza que es "muy inferior" a la cifra publicada que apuntaba al medio millón de euros, aunque no ha concretado ninguna cantidad.
Atención a pacientes
La propiedad asegura que estudia "todas las opciones posibles" para dar una solución a los afectados. Según explica, ha enviado una carta a cada paciente con una dirección de correo electrónico para que puedan ponerse en contacto con la sociedad, y ha publicado además un comunicado en redes sociales.
El cierre de la clínica ha dejado a numerosos pacientes con tratamientos pendientes de completar. Algunos de ellos se encontraban con antibiótico, otros pendientes de colocar los dientes y, en la mayoría de los casos, con dinero abonado por anticipado o en financiación.
Denuncias por separado
Los afectados por el cierre repentino de Kerme Clinic en Moaña han decidido presentar denuncias de forma individual, pese a que en un primer momento se asesoraban para hacerlo de manera conjunta. Son ya decenas de pacientes los que han acudido a la Guardia Civil para trasladar su caso.
Inicialmente, los afectados contactaron con un abogado de Cangas con la idea de agrupar las denuncias y actuar como un único colectivo. Sin embargo, finalmente cada paciente ha optado por acudir por su cuenta, lo que hace más complicado determinar con exactitud cuántas denuncias hay actualmente. Si bien un número muy importante mantienen contacto por whatsapp.
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