Crimen en el edificio okupa: el detenido alega que fue una pelea
El arrestado en Cangas ingresó en prisión por un presunto delito de homicidio tras declarar ante la jueza que no quería matarlo
El hombre de 60 años, vecino de Cangas, detenido por la muerte de otro varón de 52, vecino de Bueu, en el edificio okupa de la calle Atranco, declaró ayer ante la jueza que fue una pelea y que el fallecimiento fue involuntario. Según su versión, el enfrentamiento se desencadenó cuando la víctima sacó un arma y lo amenazó y que él no quería matarlo, sino que fue un fatal desenlace.
La jueza de guardia de Cangas acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Figura como investigado por un presunto delito de homicidio, confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Xustiza.
El detenido llegó desde los calabozos de Pontevedra a los juzgados de Cangas a primera hora de la mañana, pero no pasó a disposición judicial hasta bien entrada la tarde. Pasadas las 17.30 horas salió camino de la cárcel de A Lama, donde permanecerá recluido a la espera de juicio. Según pudo saber Atlántico, el informe previo de la autopsia constataría que la víctima falleció como consecuencia de la agresión.
Sobre el origen de la pelea, fuentes solventes aseguran que el desencuentro se produjo por el robo de "una cartera o una tarjeta", aunque la enemistad entre ambos podría estar marcada por los celos. Este lunes también acudió a declarar como testigo la mujer que esa noche estaba con ellos y que habría presenciado la pelea.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado en un inmueble abandonado y a medio construir frecuentado por toxicómanos y okupas. Ni agresor ni víctima residían allí, pero su presencia era habitual, explican conocidos de ambos. La alarma saltó en torno a las 22.15 horas y la calle permaneció cortada hasta que el cadáver fue retirado, pasadas las dos de la madrugada, casi cuatro horas después del aviso. La Guardia Civil confirmó que fue una muerte violenta y mantiene abierta la investigación. No es el primer suceso grave en este polémico edificio: hace tres años se halló en el sótano inundado el cuerpo de María del Carmen G. N., una vecina de Cangas que llevaba desaparecida desde días antes. Además, en el interior se han producido al menos dos violaciones.
La Sareb dice que no es dueña del inmueble de Atranco
El edificio okupa de la calle Atranco de Cangas, donde se produjo la muerte violenta por la que un hombre ingresó en prisión, no es propiedad de la Sareb. Fuentes de la entidad aseguran que el inmueble formó parte de su cartera en su momento, pero que fue vendido y figura de baja en sus sistemas, igual que las 29 viviendas que lo componen. Esto significaría que la responsabilidad de lo que suceda en ese edificio no recae en la Sareb.
La versión coincide solo en parte con la que dio el Gobierno hace más de un año. En una respuesta parlamentaria registrada en el Congreso el 8 de abril de 2025 por el grupo parlamentario popular, el Ejecutivo afirmó que el edificio, situado en el número 8 de la rúa Atranco, no es propiedad de la Sareb. Según el texto, la compañía solo ostenta el crédito del que el inmueble es garantía, por lo que no puede ejercer ninguna acción sobre él.
La respuesta contestaba a una pregunta escrita de los diputados Juan Andrés Bayón Rolo, Irene Garrido Valenzuela y Pedro Puy Fraga. El Gobierno añadía que el 5 de febrero de 2025 se había comunicado a la Sareb el decreto de subasta, pendiente de firmeza, y que se esperaba celebrarla en los meses siguientes. Solo si la Sareb se adjudicaba el edificio podría estudiar el caso y tomar decisiones sobre su situación.
Por tanto, la Sareb no figura como propietaria, pero las explicaciones sobre su vinculación con el inmueble no son del todo coincidentes. Tampoco se conoce quién es el actual titular. Así, y atendiendo a que este inmueble no aparece dentro del cátalogo de propiedades del denominado '"banco malo", fuentes del sector inmobiliario trasladan a Atlántico que podría haber sido retirado sin haberlo vendido.
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