A Guarda y Caminha, conectadas de nuevo seis meses después
El Ayuntamiento estudia una alternativa viable y continuada que impida situaciones como las vividas y que afectó a la economía y la vida de los guardeses
A Guarda recuperó ayer el servicio del transbordador “Santa Rita de Cassia” que une las orillas de A Pasaxe con Caminha, suspendido desde hace seis meses como consecuencia del cierre de fronteras o porque Caminha decidió destinar el personal del ferry a otras tareas como el reparto de alimentos y medicinas entre las personas más vulnerables. La ausencia del servicio la notaron, sobre todo, los peregrinos que hacen el Camino Portugués da Costa, que tuvieron que recurrir a las barcas-taxi, más caras, con precios desiguales y que si no se reúne un mínimo de pasajeros, dependiendo de las embarcaciones, se encarece el traslado que oscila entre los 5 y los 15 euros por persona.
Para Antonio Lomba, alcalde de A Guarda, la paralización del servicio no se puede aislar del cierre de fronteras, que fue lo que afectó a la comunicación entre las dos riberas, y la suspensión del ferry lo que hizo fue agudizar el problema. La suspensión del servicio, junto con el de las fronteras, afectó a los trabajadores de una y otra ribera que trabajan en el país vecino, que tuvieron que desplazarse a Tui para incorporarse a sus respectivos lugares de trabajo.
No cabe duda de que la dependencia del ferri de las mareas, solo navega con marea alta, supone también un inconveniente, una preocupación para quienes precisan del servicio más allá de las horas en que puede hacerlo, y que necesita de una solución. Tiene claro el alcalde que esta situación no puede permanecer así en el tiempo. Una solución que el regidor solo la ve resuelta cuando Caminha y A Guarda se unan mediante una comunicación que dé respuesta a pasajeros y mercancías, fiable y continua; y en este sentido, desde el Ayuntamiento se están dando pasos para que, con asesoramiento técnico y sea factible económicamente, se concluya con una solución que permita esa comunicación deseada con la orilla opuesta.
En este sentido, en breve, en las próximas semanas, está previsto que se anuncie el proceso de licitación de un estudio de movilidad entre A Guarda y Caminha que puede ser mediante un barco, un puente o un túnel, “porque yo no me imagino que dentro de 20 o 30 años sigamos de esta forma y no podamos tener una comunicación con Caminha”. Recuerda el alcalde de A Guarda que en otros ríos peninsulares ambas orillas están unidas por puentes.
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