Trump resta importancia al último intento de atentado
Considera común la violencia política en EEUU y critica el discurso de odio de los demócratas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró que la violencia política “siempre ha estado” latente en su país, al tiempo que advirtió de lo peligroso que resulta, a su juicio, el “discurso de odio de los demócratas” en la actualidad.
“Si echamos la vista atrás 20, 40, 100, 200 o 500 años, siempre ha estado ahí. Se asesina a gente. Hay gente que resulta herida”, señaló el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista para la cadena CBS en la que manifestó no estar seguro de que ahora la violencia política sea “mayor que antes”.
A renglón seguido, el mandatario republicano quiso alertar de lo “peligroso que encuentra el discurso de odio de los demócratas para el país”, alegando encontrarlo “mucho más peligroso” que en tiempos pasados.
En esa misma entrevista, el magnate norteamericano fue interrogado sobre el atentado fallido durante la Cena de Corresponsales, celebrada en Washington, que obligó a evacuar al propio Trump, así como a su mujer y primera dama, Melania Trump, y a todo su gabinete.
Asegurando que “no estaba preocupado porque entiende cómo es la vida”, el jefe del Ejecutivo estadounidense abogó porque se vuelva a celebrar el referido evento “en un plazo de 30 días”, avanzando que el mismo contará con “aún más seguridad y con un perímetro de seguridad más amplio”.
“Creo que es muy malo que un loco pueda cancelar algo como esto”, reflexionó el presidente.
El mandatario no dudó en arremeter contra la entrevistadora del programa, Norah O’Donnell, a quien instó a “avergonzarse” por haber leído una parte de la nota que dejó escrita el autor del ataque, Cole Allen, en que el asaltante calificaba al presidente como “un pedófilo, violador y traidor.
“Estaba esperando que leyerais eso porque sabía que lo haríais porque sois gente horrible. Gente horrible”, arguyó.
La Fiscalía de EEUU acusa a Cole Allen de tentativa de asesinato contra el presidente
La Fiscalía de Estados Unidos acusó formalmente ayer al sospechoso del tiroteo el pasado sábado durante la Cena de Corresponsales en la Casa Blanca que obligó a evacuar al presidente Donald Trump, de tres delitos, entre ellos el intento de asesinato al mandatario.
Cole Allen, profesor californiano de 31 años, fue acusado también de transporte de armas entre estados y del uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento, según recogió en la jornada de ayer la cadena de televisión estadounidense CBS News.
El detenido, que compareció ayer por primera vez desde el tiroteo del sábado y lo hizo ante el juez Matthew Sharbaugh, en el tribunal federal de Washington, estaba fuertemente armado cuando fue hallado por las fuerzas de seguridad del presidente.
En particular, el sospechoso llevaba una escopeta de bombeo del calibre 12, una pistola semiautomática del calibre 38 y tres cuchillos, precisó la fiscal adjunta, Jocelyn Ballantine, por lo que pidió su “detención preventiva”.
Allen quedó bajo custodia a la espera de comparecer de nuevo este jueves, cuando el tribunal determinará si reúne los requisitos para obtener algún tipo de libertad provisional. En todo caso, el próximo 11 de mayo tendrá lugar una audiencia preliminar.
La nota que había dejado escrita Cole Allen antes de intentar irrumpir en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca con un arma de fuego refleja sus motivaciones al considerar que el presidente estadounidense “es un pedófilo, violador y traidor” y declara su intención de atacar a cargos públicos “del más alto al más bajo”.
Sobre el ataque, argumenta que EEUU es un estado de derecho, pero que “cuando los representantes y jueces no cumplen la ley, nadie les debe nada”.
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