Trump califica a los líderes canadienses como “payasos”

El Gobierno de Canadá evita responder a las provocaciones del presidente de EEUU y afirma su disposición a cooperar

Donald Trump, el lunes, con el gobernador de Nebraska, Jim Pillen.
Donald Trump, el lunes, con el gobernador de Nebraska, Jim Pillen. | EP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó esta semana la presión sobre Canadá y advirtió de que las consecuencias serán “mucho peores” si Ottawa no modifica su posición, en un nuevo episodio de tensión comercial entre ambos países. El mandatario estadounidense dirigió sus críticas al primer ministro canadiense, Mark Carney, y al gobernador de Ontario, Doug Ford, a quienes calificó de responsables de la actual situación.

Trump afirmó que Canadá depende de Estados Unidos para buena parte de sus ingresos y señaló que una parte importante de la electricidad, el petróleo y el gas que recibe el país vecino se transporta a través de territorio estadounidense. En este contexto, acusó a las autoridades canadienses de comportarse como “payasos” y reclamó que alguien las obligase a “entrar en vereda”.

Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que el presidente anunciase una nueva subida de aranceles. Estados Unidos elevará hasta el 50% los gravámenes aplicados a los automóviles, camiones, componentes de automoción y acero procedentes de Canadá a partir del 1 de enero de 2027. Trump vinculó la decisión al fracaso de las recientes negociaciones comerciales entre los dos países.

El presidente estadounidense sostuvo además que Canadá «no podría sobrevivir» sin Estados Unidos y volvió a referirse a Carney como “gobernador”, pese a que había afirmado durante la misma jornada que Canadá dejaría de ser tratado como un estado estadounidense.

El vicepresidente, JD Vance, respaldó la posición de Trump y aseguró que los canadienses dependen de la economía estadounidense “mucho más” de lo que el estado de Maine depende de Canadá.

A mayores, el presidente de Estados Unidos planteó este martes cambiar el nombre del lago Ontario para que se llame lago América. “Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del lago Ontario por el de lago América, ya que no esperamos seguir haciendo muchos negocios con Ontario”, afirmó.

LeBlanc

Preguntado por esta cuestión el ministro canadiense de Comercio entre Estados Unidos y Canadá, Dominic LeBlanc, dijo que el Ejecutivo de Mark Carney no entrará a las provocaciones retórica que lleguen de lado estadounidense. “Como Gobierno federal, decidimos hace meses no responder a las publicaciones diarias en redes sociales, ya sean del presidente, de los ministros de su gabinete o de otros”, manifestó en una entrevista en la cadena estadounidense CNBC. LeBlanc señalaba así que ante el choque verbal entre políticos norteamericanos de las últimas horas, el Gobierno canadiense está centrado en “hacer todo” para fortalecer la economía nacional y “mantener una relación constructiva con el Gobierno de Estados Unidos”. “Hemos decidido deliberadamente no responder, como Gobierno federal, a algunas de las cuestiones que se plantean tanto de nuestro lado como del suyo de la frontera”, reconoció.

Ottawa replica con tasas de entre el 15% y el 50%

El Gobierno de Canadá anunció este martes un paquete de aranceles sobre productos procedentes de Estados Unidos que entrará en vigor el 8 de septiembre, en respuesta a los gravámenes del 50% impuestos por Washington tras el fracaso de las negociaciones comerciales. Las nuevas tasas, de entre el 15% y el 50%, afectarán a más de 800 categorías de productos por un valor total de 27.600 millones de dólares canadienses (unos 17.000 millones de euros).

El ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, defendió las medidas como una respuesta equivalente a las adoptadas por Estados Unidos y aseguró que permitirán proteger a trabajadores, agricultores, pescadores, familias y empresas mientras el país avanza hacia una economía más diversificada.

Entre los productos afectados figurarán herramientas manuales, máquinas de aire acondicionado, carretillas elevadoras, cosechadoras y robots industriales, que soportarán un arancel del 15%. La tasa se elevará al 25% para distintas variedades de pescado, moluscos y crustáceos, así como para quesos, productos de madera, papel, cartón y papel higiénico.

El gravamen máximo, del 50%, se aplicará a importaciones estadounidenses de leche y nata, miel y melaza, perfumes, productos de belleza, maquillaje y cuidado capilar. También alcanzará a utensilios de cocina y otros artículos para el hogar, productos de higiene y aseo personal.

Ottawa justificó la respuesta por unas condiciones de negociación que, según el Ejecutivo, exigían demasiado a Canadá y ofrecían muy poco a cambio. El Gobierno de Mark Carney aseguró que no había buscado el conflicto comercial, pero consideró necesario reaccionar para garantizar unas condiciones de competencia equilibradas para las empresas canadienses.

Junto a los aranceles, habrá un paquete de apoyo de 7.500 millones de dólares canadienses (unos 4.600 millones de euros) para los sectores afectados.

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