Teherán desmiente otra vez a Trump sobre el alto el fuego
El presidente estadounidense afirmó que el nuevo presidente de Irán había solicitado parar la guerra
Ninguno de los socios tradicionales de Washington ha dado un paso al frente. Algunos aliados europeos han declarado ilegal el ataque estadounidense-israelí y varios han denegado los derechos de vuelo y el uso de bases en su territorio, pero Donald Trump insiste en que va ganando la guerra y el fin del conflicto está cerca. Tanto, que hasta Teherán habría pedido un alto el fuego. Lo dijo ayer en redes sociales el presidente de EEUU, horas antes de dirigirse a la nación en un discurso televisado.
“El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radical y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto el fuego a Estados Unidos”, dejó escrito Trump.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, negó de inmediato que hubiera propuesto un alto el fuego a Estados Unidos en el contexto de los contactos sobre la guerra, tras calificar de “falsas” las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, que aseguraba que Teherán pedía un alto el fuego.
Araqchi indicó a la cadena estatal IRIB que Irán no había presentado ninguna propuesta de alto el fuego y que el plan de cinco puntos supuestamente propuesto por Teherán eran “especulaciones de los medios”.
El titular de Exteriores iraní reiteró que la guerra continuaría hasta que el agresor fuera castigado y se pagara una compensación completa a Irán.
Paz por Ormuz
Pero Trump recalcó que EEUU podría considerar la posibilidad de una tregua una vez la reapertura del estrecho de Ormuz fuera “clara, abierta y libre”. “Hasta entonces, vamos a reducir a Irán a cenizas o, como decían, devolverlo a la Edad de Piedra”, apuntó.
Sin embargo, las autoridades iraníes retaron de nuevo a Estados Unidos señalando que “no recuperaría el acceso al estrecho de Ormuz”, el cual “solo podrían atravesar aquellos que cumplieran con los términos impuestos por Irán”. El jefe de la Comisión de Seguridad del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, afirmó en un mensaje en redes sociales que “el estrecho reabriría, claramente, pero no para ellos; estaría abierto para los que cumplieran con las nuevas leyes de Irán”. Aunque no ofreció muchos detalles, aseguró que “los 47 años de hospitalidad se habían acabado para siempre”, unas palabras que llegaron poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara que buscaba reunirse con decenas de países para abordar la posibilidad de una reapertura.
Extorsión económica
Ayer, el ministro de Energía y Tecnología de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y consejero delegado de la petrolera Abu Dhabi National Oil Company (Adnoc), Sultan Al Jaber consideró que el bloqueo del paso del estrecho de Ormuz por Irán no es un problema regional, sino una intolerable “extorsión económica global” y “una amenaza que el mundo no puede tolerar”, según afirmó Al Jaber en un artículo publicado en su perfil de LinkedIn.
Irán advierte en los continuos ataques “un patrón sistemático”
Human Rights Activists News Agency (Hrana), con sede en EEUU, afirmó ayer que 3.461 personas murieron en Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, incluidos 1.551 civiles, entre ellos al menos 236 niños; también se contabilizaron 1.208 militares y 702 víctimas no clasificadas.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja había informado días antes de que al menos 1.900 personas habían muerto y 20.000 resultaron heridas en Irán por los bombardeos de EEUU e Israel. Otras organizaciones de derechos humanos como el Center for Civilians in Conflict reportaron que más de 1.400 civiles iraníes habían sido asesinados en ataques, incluidos 217 niños, y que las operaciones también habían golpeado escuelas, hospitales y zonas residenciales.
Un portavoz del Ministerio de Exteriores iraní sostuvo que los ataques forman parte de un “patrón sistemático” de guerra contra Irán. Aseguró que, durante este período, más de 600 centros educativos habían sido atacados, denunciando que estos bombardeos “equivalían a genocidio”.
El portavoz, Esmaeil Baqaei, indicó que “no se trataba de un acto aislado de crueldad, sino de un patrón sistemático y brutal de guerra ilegal”. Recordó el bombardeo a una escuela de Minab que dejó cerca de 170 fallecidos. Y consideró que el término crimen de guerra se quedaba corto y arguyó que “estos crímenes equivalían a genocidio”, dada la retórica hostil de funcionarios estadounidenses e israelíes.
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