Atletismo
Y aunque llueva fuera, dentro competimos
Atletismo
Llevamos un mes y medio de 2026, y ha sido un mes y medio de lluvia. Un largo mes y medio de entrenamientos al aire libre que terminan con la ropa mojada y los tenis llenos de barro. Con ese panorama, la celebración del III Trofeo +Deporte Atlántico de atletismo ha sido una fiesta. Una fiesta del deporte, tópico pero real. Puesto que a cubierto, sin las inclemencias de tiempo, atletas, entrenadores y familiares se reconciliaron con su deporte después de un invierno que está siendo especialmente duro.
Organizado por la Federación Galega de Atletismo en colaboración con el Grupo Celta Atletismo, el Atletismo Rías Baixas, el Club Atletismo Porriño, el Atletismo Vila de Cangas y el Club Atletismo Samertolameu, más de 450 deportistas se dieron cita ayer en el módulo cubierto del Ifevi para competir en carreras en pista corta (50 m, 60m y 60 m vallas) y en concursos de peso, longitud y altura.
La jornada puso a prueba un año más las instalaciones viguesas, “mejor preparadas para los entrenamientos que para competición”, a decir de las familias, pero que permitieron a los atletas mejorar su marcas en un año en el que al aire libre apenas han podido competir.
Y es que los más de 450 deportistas que acudieron al evento demostraron que sobre un buen tartán ellos también son mejores. Así en los 60 metros vallas, por ejemplo, casi todos los participantes en categoría sub-16 hicieron su mejor marca personal (MMP), tanto hombres como mujeres. Lo mismo sucedió en peso y es que el trabajo de la temporada está, pero la oportunidad de competir en condiciones se complica con la meteorología que estamos sufriendo.
La tarde transcurrió entre llamadas a calentamientos, pruebas y entregas de medallas. Con los atletas cambiándose el calzado en cualquier rincón para no estropear las zapatillas de tacos en el cemento, que es donde pueden calentar, y abrigados, que no llueve pero sí hace frío. En medio de todo eso, los entrenadores buscaban huecos donde poder dar los últimos avisos a sus pupilos, porque “el espacio es el que es”. El módulo del Ifevi es un avance para los clubes vigueses, pero una pista corta se queda pequeña para un deporte que en los últimos años ha ampliado su base.
Así fueron pasando las pruebas, con finales divididas en 5, 6 y hasta 8 carreras, porque son muchos y apenas hay 6 calles en la pista. Pero todo se olvida cuando oyes llover fuera y tú estás disfrutando.
El broche de oro a la cita lo pusieron las carreras de 60 metros en categoría masculina absoluta, con Diego Alberto Ferradás, del Atletismo Rías Baixas, marcando el mejor tiempo (7:52) en la final.
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