A la venta en verano un castillo en Galicia por cinco millones
Una antigua fortaleza rehabilitada del siglo XVIII es ahora la vivienda más cara en el mercado en la comunidad gallega
El portal especializado Idealista recopiló las viviendas más caras que hay actualmente a la venta en el mercado. La lista tiene dos clarísimas protagonistas: la Costa del Sol y las Baleares. El 100% de las propiedades de este exclusivo ranking -las diez primeras de España- se sitúan entre el litoral malagueño y la isla de Mallorca. Galicia está más lejos de los primeros puestos de esta clasificación del ultralujo, pero cuenta con un caso especial: un antiguo castillo rehabilitado que se encuentra a la venta en la costa del municipio de Cee, en A Coruña, por cinco millones de euros. Más asequibles, los chalés en el mercado en la calle Arquitecto Cominges, en el barrio vigués de Canido, con un precio medio de dos millones de euros.
Villa Bellagio en la Milla de Oro de Marbella es la vivienda a la venta más cara de España, con un precio de 70 millones de euros, es un palacio marbellí con todos los lujos que podamos imaginarnos: gimnasio, sauna, varias piscinas, bolera, bar o sala de cine. Todo en una parcela de 14.000 m2 y 13 habitaciones. En el número dos se sitúa una villa en Pollença (Mallorca, Baleares). Esta icónica residencia costera es la propiedad más cara de Baleares y eso tiene mucho mérito. Sus vistas, sus 11 habitaciones, su privacidad y un acceso al mar verdaderamente único disparan su precio hasta los 46 millones de euros. Finalmente, la medalla de bronce es también para Palma. Villa Solitaire es la obra maestra del arquitecto Matteo Thun, con inspiración de velas de barco, y cuenta con 7 dormitorios. En el exterior no te aburrirás: tienes 2 piscinas y en la azotea cuenta con un jacuzzi y un cine al aire libre. ¿Su precio? 39,5 millones de euros.
En Galicia se encuentra la Fortaleza Castillo del Príncipe, construida en una península sobre acantilados de cuatro metros de altura en la ría de Cee/Corcubión, cerca de Fisterra. La ahora vivienda tiene una historia curiosa y larga. Fue mandada construir en tiempos de Felipe V, en 1740, y terminó su construcción en 1751, denominándola Castillo Fortaleza del Príncipe en honor de su hijo Carlos, posteriormente Carlos III. Fue restaurada totalmente en los años 1985/1986.
La parte antigua, que en tiempos fue isla, tiene una superficie de 1.900 metros cuadrados y se compone de la fortaleza con techos de piedra abovedados, de unos 670 metros en una sola planta, consta de un salón comedor de unos 150 metros cuadrados, otro salón comedor con chimenea grande y unidos por un arco de piedra, cinco dormitorios muy grandes con chimenea. Todo muy regio. También dispone de un patio de armas, polvorines y almenas; en ellas hay un edificio con un saloncito estilo marroquí con terraza mirador, y una bodega abovedada de unos 27 m2.
La finca se compone, aparte de la fortaleza, de una finca de aproximadamente 33.218 m2 cerrada con muro de piedra de 3x4m de altura, 300 metros de fachada ante el mar de acceso privados y varias edificaciones anexas, entre ellas un chalet estilo inglés del siglo pasado de unos 200 m2 que tiene un friso de azulejo antiguo decorado a mano y otro de unos 65 m2 por planta. Esta edificación se encuentra habitada permanentemente por un matrimonio de guardeses. El complejo añade otra casa de unos 200m2 por planta y una más gemela. Se completa la antigua fortaleza con una piscina de 18x10 metros, pista de tenis, un estanque del siglo pasado, otros tres estanques que se comunican entre sí y depósito para almacenar agua para riego con capacidad para 1.000 toneladas e instalaciones para riego por aspersión, un surtidor o cenador con escalinata. La finca está dedicada en su mayoría a jardín con muchos árboles, camelios, magnolios, cedros, rododendros, azaleas, hortensias, rosales, frutales, limoneros y naranjos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar