La realidad física y la virtual se entremezclan en el Gaiás
La muestra “Mundo expandido”, con 80 obras de 12 países, podrá visitarse hasta el 30 de agosto
Un cubo que reconoce la silueta de quien entra en él y reacciona al movimiento, un gemelo digital del primer Estado en riesgo de desaparecer por el cambio climático y filtros conjugados con realidad aumentada que modifican el aspecto facial. Estas son algunas de las obras que componen la muestra “Mundo expandido”, que reflexiona alrededor de los límites entre la realidad física y virtual. Esta exposición, compuesta por 80 piezas, es original de la Fundación Teléfonica y pudo verse en su sede en Madrid entre 2023 y 2024, tras lo que viajó al Museo de Arte de Lima (MALI). Ahora, en su primera itinerancia en España, está expuesta en el Museo Centro Gaiás (en Cidade da Cultura, en Santiago de Compostela) hasta el 30 de agosto de este año.
La muestra arranca con una instalación del artista suizo Mark Lee, “10.000 ciudades en movimiento, iguales pero diferentes”, que recoge datos obtenidos en tiempo real en las redes sociales para recrear en una proyección con videomapping los edificios de una urbe, representados con pantallas dispuestas en torres.
De esta forma, el visitante puede seleccionar una localidad de cualquier parte del mundo y las pantallas mostrarán una sucesión de imágenes correspondientes a ellas. Este es un ejercicio con el que preguntarse por el parecido cada vez más estrecho entre las ciudades en el contexto de la globalización, uno de los aspectos en los que reparó el guía encargado de una visita realizada a la prensa.
Salas temáticas
A esta primera instalación le siguen distintas salas temáticas: una dedicada a la revolución inmersiva; una tercera destinada a la construcción de mundos; otra dedicada a las réplicas digitales del mundo real; una siguiente sobre el impacto de las tecnologías en la configuración del `yo`, y una última sobre las comunidades virtuales. Durante la inauguración de la exposición, el conselleiro de Cultura, José López Campos, ensalzó la dimensión internacional de la exposición, con obras de creadores de una docena de países -Canadá, Estados Unidos, China, Suiza, Reino Unido, Nueva Zelanda y España, entre otros-.
Esta “visión colectiva”, en palabras del responsable autonómico, ofrece una “reflexión diversa y coral sobre cuestiones de plena actualidad”, como el empleo de herramientas de inteligencia artificial (IA), la creación de gemelos digitales y la polarización y el acoso en la red. Dentro de la sala “Atravesar la pantalla”, que recoge ejemplos de réplicas digitales, se encuentra la obra interactiva “Bounding box”, de Solimán López, que estuvo presente en la visita destinada a la prensa. Consiste en un cubo de luz que, a través de la recopilación de datos biométricos del movimiento, reconoce la silueta de las personas que permancen dentro de él.
Uno de los aspectos más destacables es que, cuando alguien sale de los límites virtuales del cubo, el sistema reacciona emitiendo una vibración en forma de estruendo. De esta forma, este creador natural de Burgos traslada el concepto técnico de “marco de delimitación”, empleado en visión por computador.
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