Hospitales bajo presión con varias urgencias en colapso
Sanidade dice que la situación está controlada, pero se reubican pacientes y cambian operaciones
La Comisión de Centro del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) denuncia una situación de “colapso grave y sostenido” que ya no afecta únicamente al servicio de Urgencias, sino al conjunto del complejo hospitalario.
Según expone la Comisión —de la que forman parte representantes sindicales y de los distintos colectivos profesionales—, la sobrecarga actual se traduce en una ausencia crítica de camas disponibles, un colapso prácticamente permanente en Urgencias y la adopción de medidas excepcionales que consideran insuficientes. Entre ellas, citan el cierre de la unidad de trauma para el ingreso de pacientes procedentes de Urgencias, una decisión que lamentan profundamente por su impacto asistencial.
La Comisión advierte de que este tipo de actuaciones no solucionan el problema de fondo, sino que provocan que el colapso se extienda a otras áreas asistenciales. Subrayan además que la situación no es coyuntural ni puntual, sino consecuencia de una falta estructural de medios y planificación, especialmente en Atención Primaria, coincidiendo con el diagnóstico de los coordinadores de los Servicios de Urgencias Hospitalarias de Galicia.
Asimismo, ponen el foco en el impacto humano de la crisis: los profesionales sanitarios soportan una sobrecarga extrema, con plantillas insuficientes y un creciente desgaste físico y emocional, lo que agrava aún más la atención a los pacientes.
Pacientes “aparcados” en los pasillos de Urgencias en Santiago
Una situación similar ha sido denunciada por la Asociación de Pacientes e Usuarios del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que alertó de que durante la tarde del lunes 38 pacientes graves permanecían en los pasillos de acceso a Urgencias, a la espera de ser trasladados a zonas de atención ocupadas por pacientes con ingreso ya asignado en planta, unos 43.
“No es tolerable la banalización de una situación muy grave que pone en cuestión los principios rectores del Sergas y que no es de naturaleza puntual o estacional, sino que responde a causas estructurales conocidas por los gestores sanitarios”, señalan.
Además, denuncian la insuficiente dotación de ambulancias, que estaría demorando el traslado de pacientes con alta asignada.
Vigo y Ourense: presión asistencial, pero sin bloqueo según las gerencias
Situaciones similares han sido denunciadas también por pacientes en Vigo y Ourense. En el caso de Vigo, el gerente del área sanitaria, Javier Puente, aseguró que la atención en Urgencias ha experimentado una “mejora significativa” tras el pico asistencial de las últimas semanas.
Puente afirmó que no se dan “situaciones de bloqueo asistencial”, gracias a las medidas organizativas adoptadas, aunque reconoció que la presión se mantiene en hospitalización, si bien —matizó— se está atendiendo a la población “sin incidencias significativas”.
En Ourense, el gerente del área sanitaria, Santiago Camba, reconoció haber pasado por una situación “con ciertas dificultades en Urgencias, como en el resto de hospitales de Galicia”, a lo que se suma el cierre del hospital materno-infantil.
“Pasamos un fin de semana un poco tensos, pero ahora da la impresión de que la situación se está normalizando. Todos sabemos que enero es un mes duro en Galicia”, señaló, aunque admitió que el hospital está “prácticamente sin camas”.
Cruce político y preocupación por los próximos días
El lunes, tras el Consello da Xunta, el presidente Alfonso Rueda aseguró que Sanidade tiene la situación bajo control, pese a las críticas de la oposición. La líder del BNG, Ana Pontón, anunció que este miércoles comprobará de primera mano la situación de las Urgencias en Vigo.
Por su parte, la diputada socialista Elena Espinosa registró una iniciativa en el Parlamento para exigir a la Xunta “afrontar con seriedad el colapso” de los servicios de urgencias y reclamó “un plan urgente y con presupuesto definido”.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, afirmó que la presión asistencial está disminuyendo y que el número de urgencias es similar al del año pasado, aunque mostró su preocupación por los próximos días ante la huelga estatal de médicos convocada por el Estatuto Marco.
“La situación está controlada. Los planes de contingencia están funcionando y se están habilitando más camas”, aseguró.
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