El 70% de gallegos va en coche al trabajo pese al alza del fuel
La falta de servicio de transporte público es el principal condicionante para el 65% de los ocupados
La movilidad laboral en Galicia continúa organizada alrededor del vehículo privado. Casi siete de cada diez personas ocupadas, el 69,5%, utilizan exclusivamente el coche o la moto para desplazarse hasta su puesto de trabajo, según los datos de la Enquisa estrutural a fogares publicados esta semana por el Instituto Galego de Estatística (IGE), en pleno subidón de los combustibles.
En el extremo contrario, únicamente el 7,1% emplea solo el transporte público, mientras que el 19,8% acude andando o en bicicleta. El predominio del automóvil no responde únicamente a la distancia. De hecho, el 74,7% de los trabajadores gallegos tiene su vivienda a menos de 15 kilómetros del lugar de trabajo. El 16,8% recorre menos de un kilómetro; el 33,5%, entre uno y cinco kilómetros, y el 24,4%, entre cinco y quince kilómetros. Solo el 20,8% se desplaza entre 15 y 50 kilómetros, y el 4,5% supera esa distancia.
La percepción de los ocupados apunta a que las condiciones de la oferta de transporte determinan buena parte de sus decisiones. El 65% señala la falta de servicio o de frecuencia del transporte público como uno de los principales motivos para utilizar el vehículo privado. La comodidad ocupa el segundo lugar, con un 62,8%. También influyen, aunque en menor medida, la duración del trayecto y la distancia hasta la parada más cercana.
La mayoría realiza, en cualquier caso, desplazamientos relativamente breves. El 53% llega al trabajo en menos de quince minutos: un 12% tarda menos de cinco minutos y un 41% emplea entre cinco y quince. Sin embargo, el 14% necesita más de media hora para completar el trayecto, una proporción que refleja las dificultades añadidas para quienes residen lejos de los principales centros de empleo o disponen de peores conexiones.
Las pautas cambian de forma notable entre las siete ciudades gallegas. Ferrol presenta la mayor proporción de trabajadores que utilizan únicamente el transporte privado, con un 67%, seguida de Pontevedra, con un 65,7%. Ambas se sitúan casi treinta puntos por encima de A Coruña, donde este porcentaje baja al 49,2%.
A Coruña registra, precisamente, el mayor uso exclusivo del transporte público, con un 22,8%. Santiago de Compostela destaca por el peso de los desplazamientos no motorizados: el 27,4% de sus trabajadores se desplaza andando o en bicicleta. Los datos dibujan así realidades urbanas distintas, condicionadas por la disponibilidad de servicios, la concentración de empleos, la proximidad entre vivienda y trabajo y la estructura de cada ciudad.
Ocio y acompañamiento
El vehículo privado también domina los desplazamientos que no están relacionados directamente con el empleo o los estudios. Se utiliza para visitar a familiares y amigos, con un 67,02%, y para gestiones familiares o personales, con un 62,46%. En los trayectos para acompañar a niños y mayores representa el 61,15%; en las compras, el 58,94%, y en el ocio, el 56,47%.
El transporte público conserva una presencia minoritaria en todos esos motivos: oscila entre el 5,04% para acompañar a menores y mayores y el 8,07% para las gestiones personales o familiares. Las alternativas no motorizadas tienen más peso, especialmente en las compras, con un 27,75%, y en el ocio, con un 26,57%.
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