Puente afronta una nueva comparecencia entre las peticiones de dimisión por el accidente de Urda

Tragedia ferroviaria

El ministro dará explicaciones en el Congreso el mismo día en que el Gobierno aprueba un paquete de ayudas para los afectados, con al menos 69 fallecidos

Óscar Puente, en la comparecencia del pasado viernes 30 de octubre.
Óscar Puente, en la comparecencia del pasado viernes 30 de octubre. | Eduardo Parra

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comparecerá este martes, 3 de noviembre, en la Diputación Permanente del Congreso para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha causado al menos 69 fallecidos. Su intervención, prevista en torno a las 17.00 horas, coincidirá con la reunión del Consejo de Ministros, que aprobará un paquete de ayudas dirigido a las víctimas y sus familiares.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó este lunes algunas de las medidas que recogerá el decreto. Entre ellas figuran ayudas económicas que duplicarán las cuantías del seguro obligatorio de viajeros, además de un mecanismo específico para anticipar el pago de las indemnizaciones.

El paquete también contempla la activación de procedimientos específicos de incapacidad temporal para los afectados y la apertura de oficinas de atención integral y personalizada en las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de las comunidades autónomas de las que procedan las víctimas.

La comparecencia de Puente se producirá en la Diputación Permanente, el único órgano del Congreso que permanece activo tras la disolución de las Cortes por el adelanto electoral. Será una nueva intervención pública del ministro desde el siniestro, ocurrido el pasado 28 de octubre.

Puente descarta dimitir mientras aumentan las peticiones de cese

El titular de Transportes ya ha ofrecido dos ruedas de prensa para explicar lo sucedido y ha manifestado que no tiene intención de abandonar el cargo. El ministro reconoció que llegó a poner su puesto a disposición de Pedro Sánchez, pero aseguró que el presidente rechazó su salida al considerarla "injusta".

En cuanto a las posibles causas del accidente, Puente señaló inicialmente una orden del Centro de Control de Adif como principal hipótesis. Según su explicación, desde estas instalaciones se habría autorizado a un tren AVE a circular a velocidad normal pese a que un convoy de Iryo permanecía detenido en la misma vía tras producirse una caída del sistema de señalización LZB.

El ministro calificó de "inexplicable" esa supuesta autorización y apuntó que el sistema LZB había registrado hasta 170 interrupciones durante este año.

Por su parte, las primeras investigaciones de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) sitúan la velocidad del choque entre los dos trenes en una horquilla de 160 a 200 kilómetros por hora.

Las explicaciones ofrecidas por el ministro no han frenado las exigencias de responsabilidades políticas. La petición de dimisión se ha extendido tanto entre los partidos de la oposición como entre algunas formaciones que apoyan al Gobierno.

La líder de Frente Amplio, Ada Colau, se ha sumado a las reclamaciones de salida de Puente, al igual que Podemos y el PNV. También han exigido su cese el PP, Vox y Junts.

La formación de Santiago Abascal ha presentado una querella contra el ministro ante el Tribunal Supremo, mientras que el PP ha anunciado que se personará en la causa. Los populares también han registrado una solicitud para que Pedro Sánchez comparezca en el Congreso y dé explicaciones sobre el accidente.

Las críticas han llegado igualmente desde el ámbito sindical. CCOO ha reclamado que Puente se aparte de sus responsabilidades, mientras que el Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha cuestionado la actuación del ministro y ha exigido medidas para que el ferrocarril "vuelva a ser seguro".

Renfe estudia limitar la velocidad cuando falle el sistema LZB

En paralelo a la investigación, el accidente ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad cuando se producen fallos en los sistemas de señalización ferroviaria.

Tras el siniestro, Renfe valoró reducir a 40 kilómetros por hora la velocidad de circulación de los trenes cuando se produzca una caída del sistema LZB.

Iryo, por su parte, ha solicitado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, dependiente del Ministerio de Transportes, que se aplique esta limitación. La medida se encuentra así entre las propuestas planteadas para evitar situaciones de riesgo cuando se interrumpe el funcionamiento de este sistema.

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