La UCO destapa fraudes por 280 millones en las gasolinas
Economía
Desde 2012 un total de seis grandes operaciones por toda España se cerraron con 194 detenidos
En solo seis operaciones la UCO y la Agencia Tributaria han destapado durante el último quinquenio un fraude de impuestos en las gasolinas de 280 millones, cantidad con la que se podrían arreglar 4.300 kilómetros de carreteras o construir 10 colegios.
Responsables del Grupo de Delincuencia Económica de la UCO explican el "modus operandi" de estas organizaciones para defraudar a Hacienda tanto el IVA como el Impuesto Especial de Hidrocarburos, así como el arduo trabajo de los investigadores para tratar de recuperar el máximo de dinero posible de lo defraudado (hasta ahora han conseguido 139 millones).
En primer lugar ponen sobre la mesa las cifras. Desde 2012 y hasta finales del año pasado, la UCO y la Agencia Tributaria han llevado a cabo seis grandes operaciones, con 194 detenidos y 129 registros. Lo defraudado por esos grupos delictivos asciende a 280 millones de euros, cifra que iguala el presupuesto consolidado de la Diputación de Málaga para 2017 y con la que se podrían construir al menos diez colegios públicos. Con ese dinero que el Estado ha dejado de ingresar podrían mejorarse más de 4.300 kilómetros de la red viaria a 65.000 euros cada uno.
operaciones con el IVA
Dos son los "modus operandi" que ha constatado la UCO. El primero de ellos, como se ha demostrado en la reciente operación "Burlao", con 21 detenidos y un fraude de 24 millones, comienza con la constitución de una operadora que adquiere hidrocarburos en los depósitos fiscales, compra exenta de IVA. Ese combustible lo distribuyen a los minoristas -las gasolineras fundamentalmente-, a los que repercuten un IVA del 21%. Hasta aquí, todo aparentemente legal. Porque ese impuesto no lo pagan tal cual a Hacienda, sino que lo compensan con un IVA soportado de otras actividades, generalmente ficticias. Del IVA repercutido a los clientes restan el impuesto de esas actividades y el resultado es un porcentaje mínimo a declarar a Hacienda, pero un beneficio máximo.
Actividades paralelas
Un claro ejemplo de esta forma de actuar es la organización, dirigida por italianos, que se desarticuló en la "Burlao". La red contaba con una actividad paralela a la de la operadora de hidrocarburos que se dedicaba a la compraventa de metales preciosos, pero en realidad los paquetes que movía no contenían oro, como declaraba, sino cobre o curry. Al IVA repercutido a las gasolineras le restaban el soportado por esa actividad y pagaban a Hacienda un porcentaje casi irrisorio.
El otro "modus operandi" del fraude es más sencillo. Su mejor ejemplo es la operación "Reata", también de este mismo año, con 9 detenidos y 11 millones defraudados. La red compraba el combustible, lo distribuía con un IVA repercutido y no lo declaraba a Hacienda, que cuando lo reclamaba se encontraba con documentos falsificados o, simplemente, con la operadora ya desaparecida y testaferros ilocalizables. La organización constituía otra operadora que heredaba la cartera de clientes de su antecesora, pero cuyos vínculos era difícil demostrar. Ambas modalidades se codean con otra que pone en peligro la salud de los motores: adulterar el combustible y venderlo como gasóleo A cuando es B. Más de cien detenidos y un fraude de 10 millones fue el resultado de la operación "Nehar" en 2014 en 23 provincias. Y muchas denuncias de coches dañados.n
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