Stellantis reconoce un ajuste millonario y prevé pérdidas históricas tras frenar su apuesta eléctrica
Automoción
El grupo automovilístico, con planta en Vigo, asume cargos de 22.200 millones, anticipa hasta 21.000 millones en pérdidas y sus acciones se hunden casi un 30%
Stellantis ha reconocido este viernes que el reajuste de su estrategia industrial y comercial ha supuesto cargos extraordinarios de aproximadamente 22.200 millones de euros en el segundo semestre de 2025, una factura que incluye pagos en efectivo por unos 6.500 millones, que se abonarán de forma progresiva durante los próximos cuatro años. El anuncio ha provocado un auténtico terremoto bursátil, con un desplome del 28,7% de sus acciones, y confirma un giro de calado en su hoja de ruta, especialmente en el ámbito del vehículo eléctrico.
La compañía prevé cerrar la segunda mitad del año con una pérdida neta de entre 19.000 y 21.000 millones de euros, unos ingresos netos de entre 78.000 y 80.000 millones, y un resultado operativo ajustado negativo, situado entre los 1.200 y 1.500 millones. Además, Stellantis ha confirmado que no repartirá dividendo en 2026.
Golpe en Bolsa y refuerzo de la financiación
Tras conocerse el alcance del ajuste, los títulos de Stellantis llegaron a cotizar a 5,82 euros a primera hora de la tarde. Paralelamente, el consejo de administración ha autorizado la emisión de bonos híbridos perpetuos subordinados no convertibles por un importe máximo de 5.000 millones de euros, con el objetivo de reforzar su posición financiera.
Un giro estratégico para ajustarse a la demanda real
La multinacional explica que esta revisión forma parte de una evaluación exhaustiva de su estrategia, orientada a alinear su oferta con las preferencias reales de los clientes y con el nuevo contexto regulatorio, especialmente en Estados Unidos. El grupo presentará su nuevo plan estratégico en mayo.
Entre las decisiones más relevantes figura la cancelación de productos que no alcanzan una escala rentable, como el Ram 1500 eléctrico, reconociendo que la transición energética avanzó más rápido de lo que el mercado estaba dispuesto a asumir.
“El coste anunciado refleja, en gran medida, haber sobreestimado el ritmo de la transición energética”, ha reconocido el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, quien ha subrayado que la prioridad ahora es volver a poner al cliente en el centro.
Menores expectativas para el vehículo eléctrico
Del total del ajuste, 14.700 millones de euros están directamente relacionados con la realineación de los planes de producto y con expectativas significativamente reducidas para los vehículos eléctricos. Esta cifra incluye:
- 2.900 millones en amortizaciones por productos cancelados.
- 6.000 millones por deterioro de plataformas, ante la caída de previsiones de volumen y rentabilidad.
- 5.800 millones en pagos en efectivo previstos para los próximos cuatro años vinculados a proyectos eléctricos con menor demanda de la esperada.
A ello se suman 2.100 millones destinados al redimensionamiento de la cadena de suministro de vehículos eléctricos, incluyendo unos 700 millones en pagos en efectivo asociados a la racionalización de la capacidad de fabricación de baterías.
Recortes, reestructuración y ajustes internos
Otros 5.400 millones de euros corresponden a cambios operativos generales, entre ellos:
- 1.300 millones vinculados a reducciones de personal.
- 4.100 millones derivados de un ajuste en la provisión de garantías contractuales.
Según la empresa, la mayoría de las decisiones clave ya están tomadas, con el objetivo de preservar un balance sólido, mantener una posición de liquidez estable y volver a generar flujo de caja libre positivo.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, Stellantis estima un crecimiento de los ingresos netos de un dígito medio y una mejora moderada del margen operativo ajustado, también de un solo dígito, en un contexto marcado por una transición energética más gradual y una estrategia más prudente.
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