Sindicatos del metal de la provincia piden subida salarial y reducción de jornada

El sector inicia en Vigo la negociación de un nuevo convenio y la patronal advierte sobre el alto absentismo laboral

El convenio del metal de la provincia es para 3.700 empresas y 30.000 trabajadores.
El convenio del metal de la provincia es para 3.700 empresas y 30.000 trabajadores. | VICENTE ALONSO

El sector del metal de la provincia de Pontevedra comienza este martes a negociar un nuevo convenio colectivo para 3.700 empresas y 30.000 trabajadores. En esta primera reunión está previsto que ambas partes presentes sus propuestas iniciales.

Las de los sindicatos estarán enfocadas en lograr incrementos salariales y mejoras de las condiciones laborales como una reducción de la jornada anual o que sea intensiva en verano. Por la parte empresarial, acuden con voluntad de diálogo a una negociación que encuadran en el contexto de incertidumbre económica actual y de tensiones geopolíticas.

El sindicato con mayor número de representantes en la mesa es la CIG, con 5 delegados, que propondrá una cláusula de revisión salarial, establecer siete niveles salariales para los siete grupos profesionales y una jornada anual de 1.712 horas y jornada continua durante el periodo estival de 7 a 15 horas. La central nacionalista también planteará que todo el personal sea contratado directamente por las empresas y no por ETT, que se limite la subcontratación a un único nivel y establecer cláusulas que garanticen la jubilación anticipada, entre otros asuntos. “Temos que manternos firmes para lograr melloras reais e que no se recorten dereitos sociais”, indica Xulio Fernández, responsable de la federación de industria en la comarca de Vigo.

Desde CC OO defienden “que se dignifique el convenio del metal para que el sector sea polo de atracción. Ante la falta de mano de obra cualificada que sostiene la parte empresarial, habría que recuperar la antigüedad para que la gente se fidelice a sus empresas y dar salida a la conciliación por relevo", explica Celso Carnero. Este sindicato propone un convenio a tres años “para que haya estabilidad laboral” y que se diferencien las categorías entre oficial de primera y de segunda “que ahora mismo cobran lo mismo”,

UGT también planteará un convenio con vigencia de tres años y, al igual que los otros dos sindicatos, una reducción de la jornada anual y favorecer la jornada intensiva en verano. “Hay carga de trabajo y si se necesita personal es imprescindible que las condiciones laborales se mejoren y se actualicen porque en algunos aspectos están obsoletos”, apunta Cristian González.

Las patronales afrontan la negociación “con mucha responsabilidad por la gran incertidumbre económica a nivel internacional y las tensiones geopolíticas”. “El sector tiene buena carga de trabajo actualmente, pero muchas compañías no la tienen garantizada para el segundo semestre”, señala Enrique Mallón como portavoz de la parte empresarial formada por Asime, ATRA e Instalectra, que apuntan a dos aspectos muy relevantes como son “el alto grado de absentismo laboral y la caída de la productividad y competitividad”.

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