El ladrillo entra en pausa en Vigo a la espera del gran despegue urbanístico
Vivienda
El número de expedientes apenas cae un 1% en el arranque de 2026, aunque el sector confía en un repunte de la construcción en el conjunto del año. Alerta del impacto internacional en materiales y suministros
El sector de la construcción resiste en Vigo y su área de influencia, aunque lo hace con síntomas de contención tras el impulso registrado el pasado año con la entrada en vigor del nuevo PGOM. Los datos del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Pontevedra reflejan que durante el primer trimestre de 2026 se registraron 194 expedientes de dirección de obra, apenas dos menos que en el mismo periodo de 2025, lo que supone una caída mínima del 1,02%.
El comportamiento del mercado dibuja un escenario de estabilidad y cierta pausa, a la espera de que el desarrollo urbanístico previsto para los próximos meses reactive con más fuerza la promoción residencial.
La obra nueva se enfría tras el tirón del PGOM
Después de crecer un 7% durante 2025 impulsada por el nuevo planeamiento urbanístico, la obra nueva ha perdido algo de fuelle en el inicio de este ejercicio. Entre enero y marzo se contabilizaron 68 expedientes de nueva construcción frente a los 71 del mismo periodo del año pasado, una bajada del 4,23%. Aun así, sigue representando uno de cada tres proyectos tramitados en el área viguesa.
Las reformas y rehabilitaciones continúan sosteniendo buena parte de la actividad. En el primer trimestre sumaron 126 expedientes, uno más que hace un año.
Baja la inversión media por proyecto
También se redujo el volumen económico asociado a las obras. El Presupuesto de Ejecución Material (PEM) total alcanzó los 44,6 millones de euros, un 6,43% menos que los 47,6 millones registrados en el mismo trimestre de 2025.
La inversión media por obra también retrocedió, situándose en 229.750 euros, frente a los 243.035 del año anterior.
El sector teme nuevos sobrecostes
El presidente del Coatpo, Manuel Rañó, advierte de que la tensión internacional y la incertidumbre logística están elevando los costes y complicando la actividad. El encarecimiento energético, los problemas de suministro y la volatilidad en materias primas como acero, aluminio, cerámica, hormigón o derivados del petróleo están generando subidas de precios que, en algunos casos, superan ya el 10%.
A eso se suma la falta de mano de obra especializada, desde oficios tradicionales hasta técnicos cualificados, una situación que amenaza con retrasos y sobrecostes.
Pese a la prudencia, el sector mantiene perspectivas optimistas para el conjunto del año. Rañó considera que el nuevo PGOM, unido a la colaboración entre administraciones, promotores y empresas constructoras, debería traducirse en un crecimiento más sólido de la obra nueva en el área viguesa.
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