La conserva se queda sin sardina al suspender Marruecos las exportaciones
Mar
Las importaciones del país africano representan el 94% del total procedente de países extracomunitarios
El sector conservero gallego alerta del riesgo de quedarse sin sardinas ante una eventual suspensión de la exportación de este producto congelado por parte de Marruecos, tras el anuncio hecho en las últimas horas por el Gobierno del país norteafricano, su principal proveedor. Desde Marruecos lo justifican en un descenso de las capturas, ante lo que plantean dar prioridad a su propia industria.
Según alertó la patronal Anfaco, España está entre los países destinatarios habituales de sardina congelada marroquí, “una materia prima relevante para la actividad de la industria transformadora y conservera”, ya que supone el segundo producto más transformado por volúmen solo detrás del atún. Las importaciones de sardina congelada procedentes de Marruecos ascendieron a 27.400 toneladas (enero-octubre 2025), lo que representa el 94% del total importado por España procedente de países extracomunitarios, con los proveedores europeos como Croacia o Portugal en segundo y tercer lugar, pero con una quinta parte de las toneladas de Marruecos, cuya sardina es además la más demandada por su calidad.
Por todo ello, advirtieron de que la suspensión de este flujo comercial “podría tener un impacto relevante en la actividad industrial y el empleo del sector”.
El sector gallego dejaría de tener acceso a estas sardinas, pero éstas podrían seguir llegando a los consumidores transformadas por la propia industria marroquí. La asociación insistió en que el principal mercado de exportación de la industria española es el europeo. La UE importó 17.538 toneladas de preparaciones y conservas de sardina procedentes de Marruecos en el periodo (enero-octubre 2025), y esos datos consolidan el papel de Marruecos como el principal proveedor extracomunitario de estos productos y principal competidor de la industria española, que produjo 13.503 toneladas de conservas de sardinas en 2024.
Anfaco remitió escritos al Gobierno de Marruecos el pasado octubre trasladando su preocupación por esta medida comercial “proteccionista” y que “sería contraria al marco jurídico”. Al respecto, señaló que, si bien comparte la preocupación por la sostenibilidad del stock de sardina, “la solución debe pasar por una gestión técnica de dichos recursos pesqueros, que puede contar con la colaboración de entidades de referencia, como el Instituto Español de Oceanografía, y de un control efectivo de descargas”.
“Nos encontramos con una decisión contradictoria, que por un lado pretende proteger el abastecimiento interno marroquí de sardina, pero que al mismo tiempo pretende asegurar la materia prima para la producción de conservas y transformados en sus fábricas nacionales, con el objetivo de exportar posteriormente al mercado europeo. Esto requiere revisar con detenimiento una medida que supone un perjuicio de nuestros intereses comerciales”, señaló el secretario general de Anfaco, Roberto Alonso, que recordó que hay inversiones previas y todo “un histórico de colaboración” entre ambos países que ahora se perderían.
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